La brújula de Shackleton y la Marca Personal

Marca Personal  y liderazgo constituyen el alma del libro La brújula de Shackleton.  Jesús Alcoba, toma la epopeya del explorador polar como metáfora para enunciar las cualidades del éxito personal.  No es menos cierto que este explorador victoriano no podría haber culminado su viaje sin la determinación inherente a toda Marca Personal vigorosa.


Índice

  • Tras la huella de Shackleton
  • Ocho cualidades imprescindibles para el éxito
  • Éxito y fracaso

LA BRÚJULA DE SHACKLETON. Enseñanzas de un explorador polar sobre el éxito personalJesús Alcoba González, Alianza Editorial, 2014.

 

La brújula de Shackleton, un texto muy bien documentado, parte de la la definición del liderazgo, entendiéndolo como liderazgo interior:

No se puede ser un líder sin antes liderarse a sí mismo

El libro es también, en mi opinión,  una interesante aportación para entender la construcción de la Marca Personal.  Este no es un libro sobre marca, sino que muestra como una  Marca Personal poderosa se cimenta en las historias que nos contamos a nosotros mismos y en una correcta definición de nuestra identidad.

Tras la huella de Shackleton

Para el gran público, Ernest Shackleton, uno de los últimos exploradores, es casi un desconocido. Su figura es reconocida y su liderazgo estudiado en universidades y escuelas de negocios, y es puesto como ejemplo en múltiples ámbitos de la vida, sea profesional, empresarial o aventurera.

No solo los exploradores o los directivos son los únicos que pueden aprender de Shackleton.  También cualquiera que esté en proceso de construcción de su Marca Personal,  es decir, a la búsqueda de su singularidad.

Este libro  aúna las enseñanzas prácticas con el relato de la epopeya de este simpar explorador. El texto se lee como si de una novela de aventuras se tratara. ¿Qué mayor aventura puede haber que la de definir nuestra estrategia vital, reinventarnos y descubrir nuestra auténtica singularidad?

«En un tiempo dominado porlos resultados inmediatos, desterrados los héroes y abandonados los valores como la valentía y la cultura el esfuerzo, la figura y el ejemplo de Shackleton no deja de ser por comparación, un espejo de lo que hoy somos y de lo poco que nos atrevemos a arriesgar».– Jesús Alcoba

La brújula de Shackleton es un libro muy bien editado y con evocadoras imágenes en blanco y negro. Comienza con un resumen de la expedición más increíble de todos los tiempos.

En cada capítulo – no están numerados, sino que se denominan por diferentes posiciones de la brújula- se narran fragmentos de la expedición y se describen las ocho habilidades que, a juicio de Jesús Alcoba, resumen el éxito. Al final de cada uno de ellos se ofrecen una serie de ejercicios para que el lector ponga en práctica lo que ha aprendido.

Ocho cualidades imprescindibles para el éxito

En opinión de Jesús Alcoba, director de la escuela de negocios La Salle y uno de los mayores expertos mundiales en Shackleton, ocho cualidades definen el éxito. Este conjunto de cualidades constituyen también, en mi opinión, ocho maneras de proceder para quien esté en proceso de construcción de su Marca Personal.

  1. Rumbo. La dirección que marquemos al viaje de nuestra vida, está directamente relacionados con las posibilidades de éxito.
  2. Regeneración. Nuestro viaje tiene altibajos, obstáculos a superar e impactos que encajar. La regeneración está relacionada con nuestra capacidad de resiliencia.
  3. Enfoque. Concentración en nuestros objetivos, en disponer de una estrategia vital y en la búsqueda de nuestra singularidad.
  4. Dureza. Autocontrol y fuerza de voluntad, el gobierno sobre nosotros mismos para obligarnos a hacer algo.
  5. Constancia. La consecución de metas a largo plazo, gracias a nuestros hábitos, a pequeños pasos y a pequeños esfuerzos diarios: un movimiento constante que tiene recompensa final.
  6. Energía. Establecer un balance, un adecuado equilibrio entre las cuatro fuentes de energía necesarias para nuestra vida: mental, emocional, física y espiritual, supone progresar o quedarse estancado.
  7. Mentalidad. Una buena gestión de nuestros estados emocionales, marca el camino hacia el éxito. Mentalidad conformista o mentalidad de crecimiento, basada en la práctica y el esfuerzo.
  8. Conexión. La personas que comparten la vida con nosotros son una parte imprescindible de nuestro éxito.

Éxito y fracaso

Shackleton pensaba que la línea que separa el éxito del fracaso es muy delgada. Esta manera de pensar del explorador es en España  muy poco frecuente. Aquí  el fracaso estigmatiza a quien lo sufre. Tachar a alguien de fracasado es colgarle del cuello una pesada losa. Ojalá que la lectura de la epopeya de uno de los últimos exploradores y las lecciones que pueden extraerse de ella, sirvan para cambiar esta mentalidad.

No se contenta Jesús Alcoba con ofrecer una mera descripción de estas ocho habilidades, sino que las documenta científicamente. La bibliografía aportada es una bocanada de aire fresco en el panorama literario español de libros de desarrollo personal y de autoayuda. Lo que prima es una sospechosa uniformidad a la hora de citar  literatura consultada. La que se propone en este volumen, abrirá interesantes rutas al lector para que realice su propia exploración.

La brújula de Shackleton fue finalista en los Premios Know Square al Mejor Libro de Empresa.

 

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Mario Alonso Puig, la voz y la Marca Personal

Mientras bajamos en el ascensor, al finalizar un coloquio en Gestiona Radio, Mario Alonso Puig me comenta lo maravillosa que es  la voz humana y su enorme capacidad para comunicar. Me confiesa, ya en la calle, que descubrió esa maravilla después de ver una película fantástica y de aventuras en la que Sean Connery ponía voz a un dragón. Quedó subyugado. El encanto se rompió cuando volvió a ver la película doblada. El dragón había cobrado un nueva personalidad, no tenía la voz del actor escocés.


Índice

  • La ninfa Eco y el joven Narciso
  • Justicia poética
  • Modelar a los mejores

La ninfa Eco y el joven Narciso

Me despedía de Mario y, cuando llegué a casa, habían florecido los tres narcisos morados que tenía en la ventana. En la habitación flotaba un suave aroma dulzón.

Esta flor tiene su origen, cuenta la mitología griega, en la fuente a la que se asomó Narciso, un joven bellísimo. Tras quedar prendado de su belleza, al verse reflejado en las aguas de la fuente, murió del amor que le produjo tan hermosa imagen. En aquella fuente nació una flor a la que llamaron narciso.

En la otra cara de la moneda, dio origen al narcisismo, extremo enfermizo de la autoestima.

La ninfa Eco era igualmente bellísima. Tanto como Narciso, de quien se enamoró. Quedó prendada de su perfecta belleza. El joven rechazó a cuántas mujeres posaron sus ojos en él. Al saberse rechazada por el joven, Eco se recluyó en las montañas. Dejó de comer. Tanto adelgazó que se convirtió en voz. Solo era capaz de repetir el final de las últimas palabras que escuchaba. ¿Acaso por esta maldición mítica, son las chicas más que los chicos, las que más se obsesionan con su imagen, dejando de comer, abrumadas por el canon de belleza que ha creado el mundo en el que viven?

En la otra cara de la moneda, la voz es un elemento fundamental en la comunicación entre personas, la maravilla de la que hablaba Mario Alonso Puig.

No es amable la mitología griega con las mujeres. Al contrario que con los hombres. Por la misma causa, enamorarse de su propia belleza. Narciso se convirtió en flor, y Eco en voz.

Justicia poética

La voz es un elemento fundamental en la definición de nuestra marca personal. Con ella contamos nuestra historia, transmitimos nuestro mensaje. Con nuestra voz generamos confianza, el gran valor, en nuestras presentaciones y ponencias.

Al comentario de Mario Alonso Puig sobre la maravilla de la voz, le contesté, citando al gran novelista cubano Leonardo Padura

La voz es la expresión de su alma. –Leonardo Padura

Pasados los siglos, justicia poética con Eco, la ninfa que se convirtió en voz.

Modelar a los mejores

Las decenas de intervenciones de Mario Alonso Puig, que puedes ver en Internet con solo poner su nombre, son excelentes ejemplos de cómo utilizar la voz para comunicar. Se nota cuando alguien se cree lo que está diciendo, que dice lo que piensa. Su voz expresa las ganas de convencer y de ayudar.

Tono de voz grave y pausado. Las palabras de este médico y humanista, no suenan a impostadas. Hace unas cortas pero demoledoras pausas dramáticas en sus historias. El oyente encuentre el significado en la historia que está contando.

En el proceso de construcción de nuestra Marca Personal. El modelado es fundamental. Este proceso no es otra cosa que aprender de la experiencia de otras personas. Aprender imitando lo que hacen.

Ya que modelamos,

¿Por qué no hacerlo de los mejores, en lugar de pensar que no tenemos lo que ellos tienen?

Elige el espejo en el que mirarte, sin olvidar la historia de la ninfa Eco y el joven Narciso.

 

Foto 3, tomada en la exposición “75 años de la agencia EFE”, en Matadero de Madrid.

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La necesidad de compartir

la necesidad de compartir

En la Cumbre Tecnológica del G8 sobre Internet celebrada en 2011, le preguntaron a Mark Zuckerberg, el creador de Facebook, acerca del crecimiento de la red social y de la influencia que iba tomando. Le habían preguntado, en realidad, por la tecnología que él había desarrollado. Zuckerberg, sin embargo, sorprendió a todos con su respuesta:

Lo que identificamos fue algo en común que tenemos todos los seres humanos: la necesidad de compartir.– Mark Zuckerberg 

La inesperada respuesta del responsable de Facebook, me  lleva a dos reflexiones.

  1. Las dificultades que tenemos todos para no hacer suposiciones.
  2. Existe un sentimiento común que todos deseamosconectar con los demás.

Las suposiciones

Muchas veces no nos damos cuenta de que nuestros pensamientos están derivados de suposiciones. Estas suposiciones también las expresamos verbalmente o nos las decimos en nuestro diálogo interior. Incluso las expresamos con nuestro lenguaje no verbal.

Suponemos hechos que no tienen por qué haber ocurrido. Sacamos conclusiones acerca de lo que otra persona puede estar pensando. Si ya es difícil controlar nuestro diálogo interior, lo es mucho más conocer el que mantiene el quien tenemos enfrente.

Y una más, quizás la más habitual. Suponer que la otra persona ha escuchado y entendido exactamente lo que hemos dicho. La misma palabra (o una misma expresión) puede tener para dos personas, significados completamente diferentes. Hechos tan simples como éstos, pueden dar como fruto malentendidos, resentimientos y alejamientos, cuando no ser el origen de situaciones más graves.

Si estas situaciones son habituales en nuestro mundo físico, lo son cada vez más en el mundo virtual, dado el aumento de nuestras conversaciones en las redes sociales. Hay un empeño en mantener, por ejemplo, por wasap conversaciones de calado, o de importancia para nuestras relaciones. ¿Qué es lo que ocurre? Pues que una respuesta se monta sobre una pregunta anterior. O que un icono sea malinterpretado. O que no se espere a la respuesta de la otra persona.

Estas son, en general, conductas no deliberadas. Pero que pueden dañar la autoestima. Y una autoestima dañada reduce la posibilidad de establecer un buen contacto.

No considero, sin embargo, una conducta no deliberada, sino todo lo contrario, otra moda. Las rupturas sentimentales, o de cualquier otro tipo, con un simple y lacónico mensaje de wasap.

La necesidad de conectar

La conexión no consiste en que uno gane la partida.

Es una forma de mantener la integridad, de alimentar la creciente autoestima y, a la larga, de fortalecer relaciones con uno mismo y con los demás. –Virginia Satir

Virginia Satir, es una reconocida terapeuta norteamericana. Habla de cómo conectar en el  libro En contacto íntimo (Neo Person, 1988). Este texto es tan corto en número de páginas como intensas son la reflexiones que contiene.

Para conectar, se requieren dos personas a la vez y tres partes. Cada persona está en contacto consigo mismo. Al mismo tiempo que trata de establecerlo con la otra persona. Ésta, a su vez, está sumida en su propio diálogo interno. Ambos están, además, expresándose a través de su lenguaje no verbal, acorde o no con lo que expresan verbalmente, o lo que, íntimamente, están sintiendo.

Virginia Satir ofrece, en consecuencia, un mapa para el establecimiento del contacto:

  1. Invitar a conversar
  2. Colocarse a la misma altura visual y al alcance de los brazos
  3. Estar preparado para arriesgarse a sacar lo que tienes dentro
  4. Expresarse en primera persona
  5. Hacer preguntas para obtener la información que no se posee
  6. Considerar todas las dificultades como oportunidades

Por lo tanto, indagar sobre cuáles son nuestras habituales suposiciones, es un primer paso para cambiar el ambiente. Y, después, conectar.

 

Referencias:

La historia del fundador de Facebook la he leído en el libro Brandoffon. El branding del futuro, Andy Stalman, Gestión 2000, 2014. Andy Stalman es un experto en marketing de marca.

Foto: De la exposición de trabajos de alumnos de la Escuela de BBAA Pedro Almódovar.

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