Lenguaje corporal no verbal: el poder de la presencia

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El lenguaje corporal ejerce una especial fascinación en la psicóloga social Amy Cuddy . Lo demostró con creces en su charla TED de 2012, en Edimburgo. Es la segunda charla más vista en el mundo. Con el libro El poder de la presencia  viene a refrendar aquel éxito.

AMY CUDDY, El poder de la presencia, Ediciones URANO, 2016

La presencia es el estado de ser conscientes de nuestros verdaderos pensamientos, sentimientos, valores y potencial, y ser capaces de expresarlos sintiéndonos a gusto […] Cuando nos sentimos presentes, nuestras palabras, expresiones faciales, posturas y movimientos están en armonía. Se sincronizan y centran (Amy Cuddy)

La enorme cantidad de interacciones que Amy Cuddy tuvo de personas de todo el mundo tras esa charla, la llevó a escribir El poder de la presencia. Muchos de esos correos y cartas aparecen recogidos en este libro. En él demuestra científicamente todo lo que condensó en aquellos emocionantes 21 minutos ante un público enfervorecido.

El poder de la presencia es un texto muy documentado. Prueba de ello son las más de 300 notas al pie que suponen casi otros tantos estudios científicos (se incluyen los de dos universidades españolas) que aseveran sus afirmaciones. la autora relata, además, muchas historias (incluso la suya propia) y ofrece entrevistas con artistas. Destaca especialmente la conversación con la actriz Julianne Moore.

Este libro no es un manual para interpretar el lenguaje corporal. Es una explicación de cómo nos comportamos y por qué. Pero sobre todo, y esto es lo mejor, qué podemos hacer para conseguir estar presentes cuando más lo necesitemos. ¡Y en solo dos minutos!

Lenguaje corporal no verbal

El poder de la presencia trata de responder básicamente a tres preguntas. La primera es: ¿nuestro lenguaje corporal no verbal define lo que pensamos y sentimos sobre nosotros mismos? Y la segunda: ¿es posible que nuestro cuerpo haga cambiar nuestra mente? No desvelo ningún misterio al decir que la respuesta a las dos preguntas es sí. Esta afirmación conduce a la tercera pregunta: ¿puede esto cambiarnos significativamente? De nuevo la respuesta es sí.

El cuerpo influye en la mente. La mente afecta al comportamiento. Y el comportamiento puede alterar los resultados. Por ejemplo, los resultados de una entrevista de trabajo, de una cita importante, de una reunión, de un momento particularmente estresante. Solo hay que hacer unos sencillos ejercicios, para estar presentes. Adoptar posturas, cambiar gestos. La presencia nos da el poder para estar la altura en esos momentos.

Además, la presencia no es un estado constante. No es una cuestión de todo o nada. Es de lo más normal perderla. Por eso es necesario aprender a estar presentes.

En el capítulo noveno se definen cuales son esas posturas para mantenerse presente. Este capítulo complementa al sexto, titulado «Encorvar la espalda, unir las yemas de los dedos y el lenguaje corporal».

Cambios paulatinos. Pasos de bebé

Con sencillos pasos se irán produciendo en nosotros grandes cambios. Lo que Amy Cuddy, profesora en la Escuela de Negocios de Harvard, define como «prepararse adoptando una postura de poder».

A estos cambios está dedicado enteramente el capítulo décimo del libro. Con un título tan sugestivo como interesante es su contenido. «Un pequeño empujón: el impulso que acaba creando grandes cambios». Cambios paulatinos, pasos de bebé, como los llama Amy Cuddy. Empujones hasta ser la mejor versión de ti. A cada empujón nos sentimos más satisfechos, más poderosos, más presentes. Y solamente cambiando nuestro lenguaje corporal, para ser auténticos.

La presencia es una cualidad que viene de creer y confiar en ti, en tus sentimientos auténticos y sinceros, en tus valores y tus aptitudes (Amy Cuddy)

Tecnología y presencia

¿Cuántas veces ante una entrevista de trabajo o en la sala de espera para entrar a una reunión nos encorvamos mirando nuestro dispositivo móvil?

La tecnología no nos ayuda a estar presentes, al contrario. Los estudios que Amy Cuddy ha realizado confirman que cuanto más tiempo pasamos en posturas encogidas e introvertidas, más sin poder nos sentimos. Cuddy llama a esto la «iPostura».

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En consecuencia, cuantos más pequeños son los aparatos, incluso durante cortos espacios de tiempo, más contraemos el cuerpo para usarlos. Ese encorvamiento puede reducir nuestra asertividad y minar nuestra productividad y eficiencia. Amén de los dolores de cuello o espalda que pueda ocasionarnos.

El consejo de Amy Cuddy es abandonar el dispositivo y adoptar posturas de poder en los lavabos o en el hueco de la escalera. Y si no es posible, visualizar posturas poderosas. Tu cuerpo está en tu cabeza.

Y una moraleja final, si se me permite.

Céntrate menos en la impresión que das y más en la impresión que te llevas de ti (Amy Cuddy)

Lo segundo condiciona lo primero. No al revés. Leyendo este ameno, documentado e interesante libro entenderás perfectamente el porqué de esta afirmación.

Mujeres y coaching: ellas dominan

El coaching es una profesión dominada por las mujeres en todo el mundo. Igualmente, en España, el coaching es una profesión mayoritariamente femenina: 52,4% de mujeres, frente al 47,6 % de hombres.

Hoy, aproximadamente, cinco mujeres por cada hombre cursan estudios de coaching. Esta relación se mantiene en otros tipos de formación, tanto de desarrollo personal como profesional, y en materias relacionadas con el coaching.

La revista Registradores, órgano de expresión del Colegio de Registradores de España, que dirige la periodista Leonor Recio, publica en su último número un artículo firmado por mí, bajo el título El coaching una profesión dominada por las mujeres.

Mujeres y Habilidades

Las habilidades que son propias de un coach como la empatía, la confianza, ausencia de juicios, escucha, gestión emocional, se aprenden y se entrenan en los cursos y másteres de coaching. Ellas vienen con algunas de serie, forman parte de su ADN femenino: la empatía, el altruismo, la generosidad y la capacidad de generación de confianza. Estas actitudes estarían ligadas al instinto maternal, que viene a ser equiparable a protección, ayuda y apoyo a los demás.

“El coaching es cambio, es un proceso de acompañamiento, de ayuda, de apoyo a los demás. Por eso hay más mujeres coaches que hombres. No es que los hombres no tengan estas características, pero no les son innatas, tienen que aprenderlas”, considera Magda Gálvez, fundadora y CEO del Portal del Coaching, y Mentora Especialista en Comunicación y Marketing Digital para Coaches.

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Tras esta afirmación, hay una razón cerebral: la integración de las partes del cerebro masculino es ligeramente menor que en el femenino. Es decir, pueden separar aspectos de emocionales de otros.

Las mujeres tiene una propensión química a la conducta prosocial. Paul J Zak, economista y neurólogo

La psicóloga chilena Pilar Sordo considera que las mujeres buscan ser necesitadas mientras que los hombres persiguen ser admirados.

Los hombres son más visibles, porque tienen más contactos, pero aunque venden coaching, es más consultoría que otra cosa. Flor Pedrola, fundadora de Brainterpise

La coach Raquel Calonge, considera que “las mujeres dan más vueltas a las emociones y a los sentimientos; ellos cuentan lo que ha pasado y como se han sentido. En la empresa la mujeres siguen siendo mujeres y personas; ellos ejercen de jefes. Fuera del trabajo los hombres recuperan su personalidad; ellas son las mismas”.

Aquí puedes leer íntegramente el artículo.

 

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El coaching: un proceso de cambio y aprendizaje

La revista Registradores, órgano de expresión del Colegio de Registradores de España, que dirige la periodista Leonor Recio, publica en su último número un artículo firmado por mí, bajo el título El coaching: un proceso de transformación, cambio y aprendizaje.

El objetivo de este artículo no era otro que divulgar mi profesión y mi gran pasión, el coaching. Quise hacerlo que fuera sencillo sin recurrir por ello a la enunciación de grandes teorías o modelos.

Este artículo tenía que ser de fácil comprensión para aquellos que solo han oído hablar de él. Sustancioso para los que son profesionales. Y, finalmente,  que  sirviera de marco teórico- práctico a los alumnos de las Escuela de Coaching, o para quien desee iniciarse en el apasionante e infinito campo del coaching. (Puedes leerlo completo aquí).

Ideas fundamentales

Este artículo se sustenta en tres conceptos:

  1. Somos lo que pensamos. No es lo que nos pasa, sino lo que pensamos que nos pasa (Epícteto)
  2. Cambiar significa cambiar nuestras creencias. ¿Qué cree sobre usted? ¿Qué piensa de los demás? ¿Cuál es su concepción la vida?… El cambio ha de nacer del interior; cualquier otro cambio es solo maquillaje.
  3. El coach como elemento catalizador para que el cliente amplíe su foco. A través de preguntas abiertas, el coach ayuda a su cliente que contemple la realidad de una manera diferente a cómo lo está haciendo.

El artículo ofrece, ademas,  los orígenes de la palabra coach, una vez que el término ha entrado en el Diccionario de la Real Academia Española. Otro importante aspecto que el artículo recoge son las fases clave que componen un proceso de coaching.

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