Adela Cortina, o cómo no se puede vivir sin la ética

Adenda ( 29/12/2017) a la nota publicada el 3 de marzo de 2017.  Adela Cortina, filósofa y Premio Know Square a la Trayectoria Divulgativa Ejemplar 2016, ha conseguido por lo que venía luchado desde hace veinte años, incorporar la palabra aporofobia al diccionario de la RAE.  Aporofobia (odio a los pobres) ha sido elegida como palabra del año por la Fundación del Español Urgente (Fundéu). El pasado mes de septiembre, además, el Senado español aprobó una moción en la que pide la inclusión de la aporofobia como circunstancia agravante en el Código Penal.

La Fundéu es una entidad siempre de guardia, vigilando por el buen uso de nuestro idioma. Del mismo modo, Adela Cortina está de guardia, para alzar su voz en las situaciones cotidianas, y pasarlas por el filtro de la ética.


Índice

  • Adela Cortina, Premio Know Square 2016
  • El storytelling, según Adela Cortina
  • Adela Cortina y la ética
  • Edith Piaf y Adela Cortina
  • Adela Cortina y la confianza
  • Una filósofa siempre de guardia

Adela Cortina, Premio Know Square 2016

Adela Cortina es una de nuestras más destacadas filósofas contemporáneas. Su bandera es la ética. Adela Cortina es, además, una extraordinaria divulgadora. No es esta una cuestión menor. La filosofía y la ética no son precisamente materias que sean fáciles de trasladar al gran público. Adela Cortina lo consigue. Sus textos son de gran hondura, pero que se leen –y se entienden– con una facilidad pasmosa.

El afán divulgador de esta Catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia, le valió el Premio a la Trayectoria Divulgativa ejemplar 2016, otorgado por Know Square. Me cupo el honor de introducir el discurso de Adela Cortina, aceptando el Premio.

Esta es la semblanza bio–bibliográfica que hice de Adela Cortina, el día 31 de enero de 2017, en el Salón de Actos de la Fundación Lázaro Galdiano, de Madrid. El público asistente estaba mayoritariamente formado por empresarios, directivos y profesionales. Para facilitar su lectura en internet, el texto lo he adaptado, colocando apartados.

El storytelling, según Adela Cortina

Políticos y tertulianos han incorporado a su particular jerga, un término con el que quieren referirse a cómo el contrario narra la manera en que han ocurrido determinados acontecimientos, o cómo los inventa. Este término no es otro que «el relato».

En 2008, el escritor francés Christian Salmon publicó en España, Storytelling, la máquina de fabricar historias y formatear las mentes. El título produce escalofríos. Leerlo me dejo muy mal sabor de boca. Know Square me ofreció entonces un colutorio en forma de Taller. Decidí que hablaría sobre Storytelling y ética. Hace de esto algo más de dos años.

Una tarde de domingo, andaba yo buscando documentación con la que enriquecer los contenidos de ese Taller. Estaba a punto de desistir. No había nada sustancioso que echarme a la boca. Cómo el taller iba dirigido mayoritariamente a empresarios, crucé entonces cuatro palabras: Storytelling, ética, negocios y empresarios. Apareció entonces el enlace a un artículo titulado La leyenda del empresario excelente. De él extraje el siguiente texto, que escribí luego en una diapositiva:

Dicen los entusiastas del storytelling, de la necesidad de contar relatos para generar adhesiones a la propia causa, que es preciso hacerlo también en el mundo empresarial. Habría que contar buenas historias. Pero —y esto no debe olvidarse nunca— historias verdaderas. Es tiempo de escribir en la vida cotidiana el relato verídico de los empresarios excelentes, de los que sobresalen por sus buenas prácticas beneficiando a la sociedad.– Adela Cortina

Este artículo, publicado en El País en 2012, estaba firmado por Adela Cortina, de la que se decía al final que es catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia y Directora de la Fundación ÉTNOR (Ética en los Negocios y las organizaciones). Así  conocí, literariamente hablando, a Adela Cortina.

Adela Cortina y la ética

Ninguna sociedad puede funcionar si sus miembros no mantienen una actitud ética. Ningún país puede salir de la crisis si las conductas inmorales de sus ciudadanos y políticos siguen proliferando con toda impunidad.– Adela Cortina

Supe posteriormente que fue la primera mujer en ingresar en la Academia de Ciencias Morales y Políticas y Doctora Honoris Causa de varias universidades españolas y latinoamericanas, y que era autora de más de veinte libros. Con el libro Para que sirve realmente la ética, ganó el Premio Nacional de Ensayo «¡Qué señora tan interesante!», pensé.

Con esta idea en la cabeza, al día siguiente, lunes, me acerqué a la Biblioteca Pública más cercana a mi casa para buscar sus libros. En dos tardes, me leí las 180 páginas de Ética, publicado en 2005. El libro está transitado por un planteamiento muy práctico: cómo aplicar los principios morales a los distintos ámbitos de la vida personal y profesional. «Esta señora no es interesante, ¡es muy interesante!», me rectifiqué.

Que yo me leyera el libro en dos tardes, no significa que la Ética se aprenda en dos tardes. Eso parece que está circunscrito exclusivamente al ámbito de la economía.

La ética tiene que ver con el êthos, con el carácter que se forjan las personas y las organizaciones, con los hábitos que adquieren día a día para actuar de una forma excelente, desde la convicción de que hacerlo así es lo que corresponde. Y la ética tiene que ver también con la justicia, con ese percatarse de que cualquiera que sea afectado por una actividad social tiene que ser tenido en cuenta al tomar las decisiones que le afectan.– Adela Cortina

Edith Piaf y Adela Cortina

«Es la pasión intelectual, amén de la ética, la que guía la mano de Adela Cortina«, escribió Salvador Giner. Acaso fuera la pasión, acaso el corte de pelo a lo garçon que lucía en la primera foto que vi de ella, la razón por la que mi mente me llevó a una imagen de Edith Piaf, la cantante francesa. Las canciones de la Piaf condensan apasionadas historias en tres minutos. Del mismo modo, los libros y los artículos de Adela Cortina, son pura esencia y sus libros, nada voluminosos. Algo que se agradece. Además, a la profesora  se la entiende. Le gusta escribir con frases cortas, algunas tan secas como disparos.

Si a Edith Piaf se la escucha con las tripas, a Adela Cortina se la lee con el corazón. Tripas y corazón son el atractivo emocional, el pathos griego, el que conduce el mensaje hasta la razón, al logos. Resulta difícil no creerse a Edith Piaf cuando canta desgarradamente, como resulta difícil no reflexionar leyendo a Adela Cortina. Es decir, el êthos, la credibilidad, el carácter.

Êthos, logos y pathos, el aristotélico triángulo de la persuasión.

“La ética sin proyección pública queda en el escapismo”, afirma Adela Cortina. Esto la convierte de muy interesante en interesantísima. Escribe y opina sobre todo aquello que inquieta a nuestra sociedad. La suya es una ética a la altura de los tiempos que nos ha tocado vivir, con la que busca establecer unas bases mínimas para hacer el mundo habitable.

Adela Cortina y la confianza

Una de esas bases mínimas es la generación solidaria de confianza, “un valor ético básico”, imprescindible para que levantemos el ánimo en estos tiempos de desorientación.

La construcción de una cultura de la confianza es lo que confiere veracidad al relato al que me refería al principio. La confianza dota al relato de un valor ético.

Por esoháganme caso los que tienen espíritu de empresa. Lleven la ética al mercado, porque, por lo que dicen unos y otros, es la ocasión que vieron los siglos. Y si no lo es, al menos sabremos qué es lo que verdaderamente apreciamos. Cómo decíamos en aquel juego de la infancia «tú la llevas», son los empresarios quienes ahora la llevan.– Adela Cortina

Ahí los tiene, señora Cortina Su público son los empresarios. Son todo suyos.

Una filósofa siempre de guardia

La voz aporofobia ha sido acuñada por la filósofa española Adela Cortina en varios artículos de prensa en los que llama la atención sobre el hecho de que solemos llamar xenofobia o racismo al rechazo a inmigrantes o refugiados, cuando en realidad esa aversión no se produce por  su condición de extranjeros, sino porque son pobres.

En su discurso de aceptación del Premio, Adela Cortina, no desaprovechó la ocasión para reivindicar una vez más la voz aporofobia. Y nunca mejor dicho lo de voz. Porque ha sido la voz de Adela Cortina la que no ha dejado de clamar.

 

 

Storytelling ético, el poder del cómo

storytelling-etico

Como herramienta de comunicación, entiendo el storytelling en un sentido amplio: el arte de construir, de componer, contar o escribir historias, exponiendo las vicisitudes de alguien o de algo.

Si importante es escribir o contar bien una historia, no lo es menos desde que lugar la contamos: la posición del narrador. La primera es una cuestión estética, la segunda es ética.

De aquí nace el concepto Storytelling ético. Esta es una manera de entender el Storytelling en la que se tiene en cuenta la posición moral como narradores. El Storytelling ético tiene como objeto crear una cultura de confianza, la base de cualquier relación. Esta cultura se asienta en cinco pilares:

  1. Liderazgo
  2. Transparencia
  3. Integridad
  4. Expectativas
  5. Trascendencia

He presentado este concepto en el Taller Storytelling, el poder del CÓMO, celebrado en el Centro de Innovación BBVA, con el auspicio de Know Square. Puedes verlo íntegramente en este enlace.

El poder del cómo

El CÓMO tiene que ver con nuestra manera de comportarnos, no con cómo hacerlo. El CÓMO tiene que ver con nuestro comportamiento, con nuestras actitudes. El cómo hacerlo está relacionado con técnicas o herramientas. Éstas pueden olvidarse, las actitudes tienden a convertirse en hábitos y pueden contagiarse. Un hábito es la predisposición a hacer algo bueno. Y es aquí donde entra en juego la moral (hábito, en latín).

Comunicación a(e)fectiva

taller-KS_2Habitamos en un tiempo de veloces y continuos cambios tecnológicos que están influyendo en la manera de comunicarnos, e introduciendo nuevos modos en nuestra vida cotidiana. La comunicación de persona a persona, la política y la empresarial, y la comunicación publicitaria o la que se vierte en medios y redes sociales, ha dado un giro de 180 grados.

  • Ahora somos activos emisores, hemos dejado de ser solo pasivos receptores.
  • Vivimos en una paradoja: a la vez que el volumen de información que recibimos diariamente se ha disparado, nuestra capacidad de atención ha mermado en proporciones considerables.
  • La atención es hoy nuestro bien más preciado. Captar la atención es un gran reto.

Estos cambios exigen de nuestra adaptación, tanto en el ámbito personal como en el profesional.

¿Cómo trasmitir nuestros pensamientos y nuestras ideas? ¿Cómo explicar quiénes somos y qué hacemos? ¿Cómo captar la atención de nuestros oyentes? ¿Cómo podemos dejar huella en quien nos escucha?

Las emociones y las ideas no viven juntas. Las pensamientos no se contagian; las emociones, sí.

Mediante el mythos (cuento, narración) puede expresarse una verdad que sobrepase lo demostrable mediante el logos (razón, pensamiento). Platón

Storytelling ético

En la búsqueda de documentación para la realización de este taller, fue de inestimable valor el hallazgo de un artículo titulado La leyenda del empresario excelente, publicado en El País en 2012, firmado por la filósofa Adela Cortina, directora de la Fundación ETNOR (Ética en los Negocios y las Organizaciones.  De este artículo extraje una cita que incorporé a mi presentación en forma de diapositiva.

El storytelling es transmitir una experiencia emocional con significado. El Storytelling ético  es cómo narramos una historia para establecer puentes entre las personas, la intención que subyace en nuestro relato. Es esta intención la que otorga a nuestro relato de un valor ético.

Tenemos la libertad como seres humanos para establecer estos puentes, para componer nuestra propia historia. Pero como seres morales que somos, tenemos que poner nuestra mirada en la intención de nuestro relato.

Foto inferior: Elena Morante

 

 

Storytelling y ética: construir la confianza

Una misma historia puede ser contada desde diferentes ángulos, o con diferentes perspectivas.  El Storytelling no consiste solo en contar una historia, también en cómo la contamos. Colocarnos en el lugar adecuado, contribuye a construir confianza en la audiencia a la que nos dirigimos. Tan importante es cómo narramos una historia, cómo el lugar que elegimos para narrarla. El lugar en el que nos coloquemos como narradores, es fundamental para la historia que contamos.

Ese lugar donde nos colocamos, no tiene, por tanto, solo un valor estético, tiene también un valor ético.

La ética lava más blanco

Domingo García Marzá, Catedrático de Ética de la Universidad Jaume I de Castellón, contaba en una conferencia sobre “Ética y buenas prácticas profesionales” que cuando, hace algunos años, acudía a una empresa para elaborar un Manual de Buenas Prácticas, al escuchar la palabra ética, muchos empresarios, exclamaban: “¡Lo que faltaba!”. Años después, sigue contando este profesor, se ha pasado a considerar que “la ética lava más blanco.”

Me ha venido a la cabeza esta conferencia, al leer frases que con cierta asiduidad circulan por la redes, de gurús que creen haber descubierto la piedra filosofal: “La ética está de moda”. “La ética vende”. “Nunca como ahora la ética fue tan rentable para la comunicación”.

Con ellas quiere ilustrarse la manera en que Internet ha cambiado las reglas del juego, cómo la Red ha introducido en nuestra vida el concepto de la transparencia.

Entiendo el sentido que se le quiere dar a esas afirmaciones: si no eres transparente pueden pillarte. Entiendo que quieren dar a entender que hay que ser éticos para no ser pillados en un renuncio. Me pregunto: si no hubiera posibilidad de ser pillados, ¿nuestros compartimientos seguirían siendo igualmente éticos?

La ética no es una moda, ni lava más blanco. La ética es una manera de ser y de hacer. Una cuestión de carácter. Veinticinco siglos, dos mil quinientos años, contemplan la ética. La ética nos ayuda a tomar decisiones, coordina nuestras acciones.

Cuánto más utilizas la ética, más tienes. Es como el oxígeno, solo lo echamos de menos cuando nos falta. Domingo García Marzá

Construir confianza

Para construir confianza con nuestro relato, tenemos primero que decidir con claridad el mensaje clave que queremos trasmitir, y segundo, conocer la audiencia a la que nos dirigimos. No es lo mismo un cliente, que tu jefe, un compañero de trabajo, o un auditorio. Conocer a quien nos dirigimos nos avisa de hasta donde queremos llegar, pero en absoluto significa que el relato deje de ser verídico. Una vez que conocemos a quién nos dirigimos y el mensaje clave que queremos comunicar, tenemos que respondernos a estas tres preguntas:

  • ¿Qué quiero que sepa?
  • ¿Qué quiero que sienta?
  • ¿Que quiero que haga?

La reputación es nuestra capacidad para generar confianza. Domingo García Marzá

La ética es un activo, construye nuestra realidad.

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