Contar bien una historia. 101 tácticas de storytelling

Contar bien una historia es un arte. Y no está, por eso, al alcance de todos. Pero puede aprenderse y entrenarse. En estas tareas son en las que se ha empeñado Héctor Urién, narrador profesional de cuentos, en El arte de contar bien una historia.

contar bien una historia, bosque misterioso
«Lo que no transmitimos genéticamente lo hacemos narrando historias». —Jorge Drexler, en el Prólogo (Homo narrans).

EL ARTE DE CONTAR BIEN UNA HISTORIA. 101 estrategias para el storytelling, Héctor Urién. Alienta, 2020. 179 páginas.

 

Los seres humanos somos seres en una permanente búsqueda de sentido. Y dado que nuestra estructura cerebral es narrativa, lo hacemos contando ( o contándonos) historias. Es así desde el principio de los tiempos. Y lo sigue siendo en la era de lo digital.

[Snapchat fue la primera red en incorporar las historias como modo de interacción entre sus usuarios. Le siguió la red fotográfica por excelencia, Instagram, con gran éxito. En los días en que escribo esta reseña, la red profesional Lindkedin, ha anunciado que trabaja en la incorporación de historias.]

Héctor Urién ha reunido en El arte de contar bien una historia, un centenar de técnicas para lo que denomina «storytelling primario», el oral. Pero también para la narración audiovisual. Estas herramientas — apunta, en primer lugar, el autor— no indican lo que «hay que hacer», sino que sugieren «qué puedes hacer».

Además de la experiencia de más de veinte años contando profesionalmente historias, Héctor Urién bebe en libros de poesía, ciencia, dramaturgia, cine y teorías literarias (Borges, Carlos Bousoño, Gianni Rodari, entre otros) para facilitar técnicas que conviertan «una historia anodina en una gran historia».

Una historia no es la realidad, sino su representación, es decir, una realidad vicaria. Una historia sería una relación entre hechos que configuran una recreación de la realidad.

—HÉCTOR URIÉN

contar bien una historia, libro enterrado con una pluma
«No importa tanto qué cuentes, pues todo está ya contado, sino el cómo lo haces.» — Héctor Urién

Contar bien una historia

La problemática del narrador —dice Héctor Urién— es triple: 1). Crear una forma expresiva que refleje la realidad y permita el «como si» en el receptor. 2). Resultar creíble. 3). Suscitar la atención de quien escucha.

Para responder a estas necesidades y, en función del tipo de estrategias, el libro está dividido en tres grupos:

      • 47 estrategias dirigidas a la composición de la historia.  Aquí se cuenta desde cómo es la estructura básica de una historia (Estrategia 5), o cómo comenzarlas y desarrollarlas, hasta los usos de mecanismos que hacen una historia más atractiva.
      • 30 estrategias para generar recursos poético/ humorísticos. A la hora de contar bien una historia el humor es un efecto clave. ¿Hasta donde se puede llegar? Estrategias 71, 72 y 73.
      • 24 estrategias escénicas para contar «aquí y ahora», el propio de la oralidad a diferencia de la literatura. (Estrategia 4). Técnicas útiles para la comunicación presencial. La idea fundamental es que se eliminen barreras entre emisor y receptor: siendo uno mismo, interpelando al otro y adaptando la historia al auditorio.

Cada estratagema se cuenta de manera «muy concreta y escueta», se facilitan ejemplos y se propone la realización de un ejercicio al final de cada una de ellas.

Para quién es este libro

 

contar bien una historia, el arte de contar bien una historia, portada

En mi opinión, la (deseable) brevedad en la explicación de algunas técnicas lleva acarreada  la (posible) incomprensión de algunas de ellas. Hay otras que, quizás, sean —digamos— muy «técnicas», más apropiadas para profesionales. O, por ejemplo, para aspirantes a monologuistas.

Globalmente, sin embargo, el libro resulta de gran utilidad para profesores, comerciales, terapeutas, directivos responsables de gabinetes de prensa, políticos… Y para padres que quieran contar (bien) cuentos a sus hijos, tal como Jorge Drexler explica en el prólogo. El libro tiene un original epílogo de Mónica Galán Bravo, entrenadora de oratoria.

El libro es también útil para narradores, autores de relatos, alumnos que siguen cursos en talleres de escritura y guionistas. Aunque, como recuerda Héctor Urién, «los cuentos escritos y los orales no son la misma cosa».

 

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Sócrates enamorado, o el sabio que un día fue joven

¿Qué transformó a un joven ateniense en el motor de una forma de pensamiento y un método filosófico completamente originales ? ¿Quién fue la mujer que influyó en su pensamiento? El profesor de estudios clásicos en Oxford, Armand D´Angour, quiere responder estas ( y otras) preguntas en Sócrates enamorado, una sugerente biografía que baja al filósofo de las nubes.

sócrates enamorado,escultura griega de hombre pensativo
«Una vida sin examen no tiene objeto vivirla para el hombre.» — Sócrates

León Felipe se definía como «un poeta pobre, viejo y feo». Una definición que coincide perfectamente con la imagen que la literatura y la iconografía nos han trasmitido del pensador griego.  Desde hace 2.500 años, a Sócrates se le ha presentado siempre como pobre, viejo y feo.

Esta representación deja un «vacío misterioso en el núcleo de la historia de Sócrates». ¿Cómo fue su adolescencia y juventud?  ¿Cuál fue el viaje iniciático que emprendió Sócrates para convertirse en Sócrates, el hombre de quien Cicerón dijo que «bajó la filosofía de los cielos a la tierra»?

Fue el amor lo que convirtió a Sócrates en el filósofo que conocemos. El amor al conocimiento y a la justicia. Y, quizás, a una mujer, Aspasia. Esta es la tesis que desarrolla el profesor de estudios clásicos, Armand D´Angour , en Sócrates enamorado, un texto sugestivo que desmitifica al pensador, porque lo humaniza y lo acerca al lector. Un libro divulgativo, pero no «para especialistas».

SÓCRATES ENAMORADO. Cómo se hace un filósofo, Armand D´Angour. Ariel, 2020. 217 páginas.

 

El profesor D´Angour nos descubre momentos vitales del sabio a los que estamos muy poco acostumbrados, porque, desde Platón y Jenofonte, ha primado la imagen «apologética» del filósofo ( un hombre injustamente condenado a muerte), que ha buscado presentar a Sócrates, «bajo la luz más favorable posible».

Como si fuera un detective, Armand D´Angour busca pistas en la vida del Sócrates menos conocido. Y pone el foco en aspectos a los que se le ha prestado poca atención, para recrearse en ellos. El resultado es «un retrato de Sócrates que nunca se había pintado.»

    • Sócrates NIÑO/ ADOLESCENTE

Aprendió a leer y escribir «muchos años antes» de cumplir los doce. Como hijo de un mampostero que era, Sócrates aprendió el oficio del padre. Aprendió después literatura, a tocar la lira y danzar, y a cantar la alta poesía griega. Y se sometió a una alta disciplina física y mental.

    • Sócrates soldado y guerrero valeroso

Sócrates fue hoplita (disciplinados soldados de infantería que avanzaban en formación).  D´Angour nos presenta a Sócrates rompiendo la formación en plena batalla, algo expresamente prohibido, para salvar la vida del joven Alcibíades.

sócrates enamorado, escultura de gimnastas griegos
¿Qué convirtió al joven Sócrates en Sócrates filósofo?

Sócrates amante, cherchez la femme

Platón y Jenofonte presentan a Sócrates como un hombre «siempre enamorado». Pero el objeto de ese enamoramiento —dicen ambos— era el bello Alcibíades. ¿Y su esposa  (o amante) Jantipa, con quien tuvo tres hijos y permaneció con él hasta su muerte? ¿Y Mirto, su primera esposa, y madre de sus otros dos hijos? O sea, un lío.

Es entonces cuando D´Angour trae a escena a Diotima, una mujer sabia. En el diálogo El banquete de Platón, Sócrates afirma que fue Diotima la que le enseñó «todo lo que sabe del amor». Inesperada confesión, por otra parte, de un varón griego de la época.


La palabra que Sócrates emplea para hablar de «amor» es erōtica, que significa literalmente «todo lo referente a Eros», y es muy parecida a otro término griego erōtan, que «significa hacer preguntas».

— ARMAND D´ANGOUR

¿Está sugiriendo Sócrates que su conocimiento del amor reside en el arte de hacer preguntas? Y, por extensión, ¿qué conocer sobre algo implica un cuestionamiento continuo, para provocar una respuesta en lugar de instruir? Ese es, en fin, el método socrático.

 


Se considera que Diotima es un personaje ficticio. Armand D´Angour considera que detrás del nombre de Diotima se esconde en realidad Aspasia, la concubina de Pericles, a quien Sócrates habría conocido a los veinte años. Como quiera que Sócrates se sabía propenso a la catalepsia y «escuchaba voces», y que Aspasia era una mujer joven y hermosa, lista y ambiciosa, eso quizás —en opinión de Armand D´Angour— hizo que el filósofo desistiera de una relación más profunda. Y menos después que ella pusiera sus ojos en el poderoso Pericles.

Y aquí está el meollo de la cuestióN que plantea armand d´angour

 

Si fue Diotima/Aspasia quien instruyó a Sócrates en sus años mozos, este reaccionó creando un método filosófico opuesto al de su mentora. Es decir, un cuestionamiento continuo para encontrar una respuesta en lugar de instruir. Aspasia y no Fenáreta, la madre de Sócrates, sería entonces la auténtica «partera» que propició el nacimiento de la mayéutica.

¿Es creíble esta interpretación del autor?

Sócrates enamorado. ¿Realidad o fantasía?

Si Sócrates sabía leer y escribir — como afirma D´Angour—, ¿por qué no dejó escrita ni una sola línea? Este es, para mí, uno de los mayores enigmas de la Historia.

sócrates enamorado, portada del libro

Todas las referencias que tenemos sobre el filósofo son indirectas.  A Sócrates lo conocemos, fundamentalmente, por lo que de él escriben dos de sus discípulos, Platón y Jenofonte.  Pero la visión que uno y otro dan son diferentes.

Son igualmente interesantes —incluso divertidos— los pasajes que D´Angour dedica a la revisión de la comedia Las nubes, de Aristófanes, otra de las fuentes de las que se bebe para conocer a Sócrates o, como dice el profesor D´Angour, « un personaje que se llama como él».

La vida de Sócrates se presta, por tanto, a la conjetura. El profesor Armand D´Angour ficciona diferentes momentos de la vida del sabio (convenientemente destacados en cursiva) en Sócrates enamorado . Sin embargo —explica  D´Angour—, «estas ficciones se basan en evidencias contrastadas».

¿Acaso los Diálogos de Platón, la fuente más consistente para saber quien era el Maestro, no son un relato de ficción? ¿O era acaso Sócrates el trasunto de Platón?

Finalmente

Sócrates enamorado es un texto que sigue la actual corriente de escritura de ensayos. Textos que se alejan de la pura erudición —que provoca que solo los expertos puedan entenderlos—,  para hacerse más narrativos (sin recurrir a la invención) y que, sin perder un ápice de autoridad y rigor, son mucho más asequibles para el lector.

 

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La guerra de las galaxias: un sueño colectivo

«La guerra de la Galaxias es un sueño colectivo. Georges Lucas renovó el mito, escribió algo nuevo». Esto es lo que sostiene el escritor Eduardo Martínez Rico, autor de La guerra de las galaxias: el mito renovado (2017), en una entrevista con ocasión del estreno las navidades de 2019 del  episodio IX, «El ascenso de Skywalker».

la guerra de las galaxias, un sueño colectivo, Eduardo Martinez Rico
Eduardo Martínez Rico es doctor en Filología Hispánica, escritor y periodista. En la actualidad escribe el blog “Cuaderno de campo” en la revista digital “Zenda”. Se dedica tanto a la narrativa como al ensayo. En “La Guerra de las galaxias. El mito renovado” (2017), un viaje a la cultura popular y la infancia, combina ambos estilos literarios.

Entrevista a Eduardo Martínez Rico

 


«La guerra de las galaxias es algo muy afectivo, muy nuestro. Algo íntimo. En la guerra de las galaxias nos encontramos a nosotros mismos, engrandecidos. El mito es un alimento de la persona».

 


«La Guerra de las Galaxias: el mito renovado» se actualiza conforme avanza la saga galáctica. Se editó por primera vez en 2008. La ultima edición es de 2017. Un ensayo profusamente ilustrado con imágenes, viñetas, carteles, portadas de libros, que forman parte de la cultura popular.

 

En esta nota te ofrezco un extracto de la entrevista mantenida con Eduardo Martínez Rico. La entrevista completa puedes escucharla y descargarla en formato podcast. Unos 30 minutos de duración.

La guerra de las galaxias: un sueño colectivo

COMUNICACIÓN VITAE (CV): Quizás nunca antes un episodio de La guerra de las galaxias había despertado tanta polémica con el IX. ¿Qué te ha parecido a ti?

EDUARDO MARTÍNEZ RICO (EMR): A mí me ha gustado. Me parece un cierre brillante. Yo siempre pienso cuando hay polémica con un episodio de La guerra de las galaxias, que somos millones de espectadores en el mundo opinando. Y no lo seguimos de una manera indiferente, sino que es algo muy afectivo, muy nuestro.

CV: ¿Cuál es el pegamento que une a tres generaciones de espectadores en todo el mundo, de todas las culturas?

EMR: La clave está en la documentación tan personal que hizo Lucas. Leyó el Héroe de las mil caras de Joseph Campbell y varios libros de este mitólogo. La guerra de las galaxias no habla de un mito concreto. Es difícil localizar los mitos que cuenta La guerra de las galaxias. Lo que tiene es una función mitológica. La guerra de las galaxias es muy onírica, es como un sueño colectivo. Decía Campbell que ˝el mito es un sueño colectivo y el sueño, un mito personal». Lucas se documentó y escribió algo nuevo.


«La guerra de las galaxias es una evolución natural de esas novelas y películas de aventuras que nos han fascinado. Han Solo es un pirata que se casa con la princesa».

 


CV: En tu blog de Zenda escribes que La guerra de las galaxias cuenta cosas complicadas de manera muy sencilla. ¿Qué has querido decir?

EMR: Es una característica de Lucas. Se ve cuando contesta entrevistas. Es pausado y su lenguaje sencillo. Y así son sus películas. Creo que eso se debe a que asimiló tanto y tan bien toda la información que obtuvo y que responde a su propia inquietud. Necesitaba saber quien era él y que es lo que nos pasa cuando leemos una novela o cuando vemos una película. Los diálogos son sencillos, la fuerza está en las imágenes, el sonido y los efectos especiales.

«El lenguaje sencillo es el lenguaje de los grandes maestros».

 

CV: Dices también que La guerra de las galaxias es una metáfora de nuestra época.

EMR: En realidad lo dice mi coach y amiga, Carmen Giménez— Cuenca. Fui a ver el episodio 9 con ella. Lo que yo pienso es que estas películas son un gran arquetipo histórico. Lucas creó un modelo que resume un momento momento histórico en la vida del hombre. Lucas pone el microscopio para enseñarnos como se produce eso, en cómo un solo hombre puede ser decisivo para que se produzca un gran cambio histórico. Anakin Skywalker pasa del bien al mal por amor y con ese paso ayuda a pasar de la república al imperio. Esto ha pasado con Julio César o Napoleón, y seguirá pasando.

Audio completo de la entrevista

 

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Mujeres y libros: tres siglos de pasión por la lectura

En Mujeres y libros, el escritor alemán Stefan Bollmann narra la historia de tres siglos de pasión femenina por la literatura. Será a  mediados del siglo XVIII, cuando las mujeres lectoras den un paso más: se convierten en autoras y ejercen la crítica literaria («by a lady») en revistas .

Mujeres y libros es la consecuencia natural de otro hermoso libro anterior del mismo autor, Las mujeres, que leen, son peligrosas.

mujeres y libros, niña leyendo en la Casa del Libro
Foto tomada a hurtadillas —como lo hace un ladrón, pero un ladrón esperanzado—, en la sucursal de la calle Goya de Madrid, de La Casa del Libro. Enero de 2020.

Fiebre lectora

El 20 de febrero pasado se presentó el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), correspondiente a 2020. Entre el volumen de datos destaco tres. Uno invita a la esperanza. Otro resulta estremecedor. El tercero, es una constante.

    1. El dato esperanzador. El 68, 5% de los españoles mayores de 14 años lee libros. Un crecimiento del 8,2 % desde 2010.
    2. El dato estremecedor. El 31, 5%  de los españoles no lee nunca un libro. Aducen que la lectura no les interesa o no le gusta, que carecen de tiempo para leer, o que prefieren ver televisión, pasear o hacer deporte en su tiempo libre.
    3. La constante. El 68,3% de las mujeres lee libros frente al 56% de los hombres. Esta diferencia llega hasta el 29% en la franja de edad entre 55 y 64 años. Dos publicaciones se han fijado en este dato para titular sus informaciones: El diario El País y el suplemento de ciencia y cultura, El Cultural. Algo semejante ocurre con la lista de libros más leídos: hay muchas autoras.

Y digo que este último dato es una constante, porque la pasión femenina por la lectura no es nueva, tiene  trescientos años.

En Inglaterra primero y en Alemania después (hacia 1750), se acuñó la expresión «fiebre lectora», para manifestar, dice Stefan Bollmann, «el incremento de tiempo y la intensidad con que leen las mujeres.»


La lectoras leen para vivir de otra manera, o viven de otra manera y por eso leen. Y porque leen, escriben.

—LOLA LARUMBE DORAL

 


mujeres y libros, portadamujeres y libros, portada de La mujeres que leen son peligrosas

MUJERES Y LIBROS. Una pasión con consecuencias. Stefan Bollmann, Seix Barral, 2015. Prólogo de Lola Larumbe. 448 páginas (parcialmente ilustrado en B/N).

 

Un ensayo envolvente y muy documentado (prolijo, a veces) que se lee con la misma avidez con la que se lee una buena novela. Bollmann cuenta la vida de mujeres como Virginia Wolf, Mary Wollstonecraft—novelista y crítica literaria—, Mary Shelley —autora de Frankenstein—, la novelista Jane Austin, Silvia Beach —librera y editora— o Susan Sontag, quien tenía una biblioteca con quince mil volúmenes.

Y la de Marilyn Monroe, quien aparece leyendo Ulises de James Joyce, fotografiada por Eve Arnold. « A Monroe le gustaba que la fotografiaran leyendo», escribe Bollmann.

LAS MUJERES, QUE LEEN, SON PELIGROSAS. Stefan Bollmann, Ediciones Maeva, 2006, 2017. Prólogo de Esther Tusquets. 152 páginas (65 ilustraciones, color)

 

Un libro precioso, atractivo y evocador, creador de atmósferas. Y, por eso, muy sugerente. Cada ilustración — a la que acompaña un texto del autor— invita a reflexionar sobre lo que la pintura o el dibujo significa para quien lo mira.

Pinturas de Vermeer —el pintor holandés del XVII, genial «fotógrafo de interiores»—, de Rembrandt, Hooper, Van Gogh, Matisse, Manet,  Ramón Casas, o el retratista  Vittorio Matteo Corcos, cuyo cuadro Sueños (1896) ilustra la portada.

Y una escultura: la reina Leonor de Aquitania (siglo XIII) yace sobre su tumba en la abadía de Fontevrault. Sostiene entre sus manos un libro. ¿Acaso una Biblia? Los devocionarios y misales de algunas jóvenes de los siglos XVII y XVIII solían ocultar, en su interior, novelas.

mujeres y libros, chica leyendo en estación de tren
«Leer es la primera forma de independencia, una primera conquista de privacidad donde la mente es libre, donde maridos y padres quedaban al margen de las nuevas vidas y experiencias que ofrece la lectura. La novela es la reina de los géneros. Lectura femenina y novela se desarrollan en paralelo.» — Lola Larumbe Doral

¿Dónde están los hombres?

Los prólogos de ambos libros son dos hermosas piezas literarias. Dos miradas diferentes de un mismo fenómeno. Emocional y reivindicativo el de Lola Larumbe Doral, y reflexivo el de Esther Tusquets.

En su prólogo, Lola Larumbe deja una pregunta —¿retórica?— en el aire: «¿dónde están los hombres?» Cuestión a la que, años antes, ya había respondido Esther Tusquets en el suyo.

Los varones se interesan menos por las historias de los otros. Nosotras sentimos una curiosidad insaciable por los otros. Desde Sherezade hasta nuestras abuelas y nuestras madres, las mujeres han almacenado historias, han sido geniales narradoras de historias.

— ESTHER TUSQUETS

Mujeres y libros. Cartas y clubes de lectura

Hace trescientos años no había redes sociales. Pero eso no supuso para las mujeres una barrera. Las cartas era una manera habitual de comunicarse. Las lectoras mantenían una correspondencia  frecuente y fluida con los autores. No solo les mostraban —según su manera de pensar— estar «a favor» o «en contra» de la actuación de los protagonistas, sino que sus reflexiones obligaron a varios autores a modificar las siguientes entregas.

La más conocida es quizás Marie-Sophie Leroyer de Chantepie, «una apasionada lectora de dramas imbuidos de verdad.» Durante años mantuvo una relación epistolar con Flaubert. Marie-Sophie se sintió identificada desde el principio con Emma Bovary.

Las novelas eran promesas de amor y pasión. Para las mujeres constituían una forma de autoconocimiento tan liberadora como insustituible. Numerosas traducciones del siglo XVIII se deben a lectoras que se toparon con novelas que querían hacer llegar a otras lectoras.

—STEFAN BOLLMANN

Hacia 1650, los aposentos privados de algunas damas parisinas fueron los primeros clubes de lectura — en pie de igualdad con los hombres— donde se leían en voz alta y se debatían los libros recién publicados.

Leer era el medio para desatar emociones. Las veladas literarias dotaron de voz y estatus social a las mujeres

—STEFAN BOLLMANN

Por mi experiencia en los clubes de lectura de las Bibliotecas Públicas de la Comunidad de Madrid, las mujeres superan en asistencia a los hombres en una proporción media de cinco a uno. Lo mismo prácticamente que en los Talleres de Escritura.

 

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Fracaso y miedo, según Natalia Gómez del Pozuelo

Fracaso es una palabra maldita. No lo es menos el término error. Fracaso y error están ligados al miedo. Y este es el asunto del que trata el libro Hipolina Quitamiedos (Ediciones Urano, 2019), una novela gráfica de Natalia Gómez del Pozuelo, ilustrada por la dibujante y diseñadora gráfica Evaduna.

fracaso, Natalia Gomez del Pozuelo
Natalia Gómez del Pozuelo es conferenciante y formadora especializada en comunicación y en ayudar a los profesionales a perder el miedo a hablar en público.

Entrevista a Natalia Gómez del Pozuelo

‘Hipolina Quitamiedos’ es una novela gráfica y también, en la parte inferior,  un breve ensayo sobre el miedo. Puede leerse como un tebeo, como un ensayo; primero el uno y luego el otro, o viceversa. O ambos a la vez.

 


«Desde pequeños nos amenazaban con el fuego eterno o con el hombre del saco si hacíamos las cosas según alguien calificaba como ‘mal’. Por ello, fallar es un miedo que nos ha introducido la educación de forma muy profunda».

— NATALIA GÓMEZ DEL POZUELO


El miedo es una emoción humana desde que la humanidad existe. En Twitter existe la etiqueta #miedos. Natalia Gómez del Pozuelo la utiliza en sus tuits con frecuencia. Del miedo, precisamente, habla su último libro. Pero también del fracaso y del error, que con el miedo, forman un circulo vicioso.

Curiosamente, en esa red social —donde más del 56% de los mensaje son de autobombo—, nadie quiere hablar de fracaso. Una palabra, a todas luces, maldita. Nadie quiere fracasar. Nadie reconoce haberlo hecho. Es una mancha, una huella indeleble, un sambenito que nadie desea portar.

Fracaso, miedo y error

COMUNICACIÓN VITAE (CV): ¿Ha cambiado en España la percepción que tenemos sobre el fracaso?

Natalia Gómez del Pozuelo (NGdP): Yo creo que, aunque se escucha mucho hablar a profesionales de Estados Unidos sobre la importancia y la necesidad de fracasar, en España seguimos tendiendo a ocultarlo o a disfrazarlo. Sigue siendo uno de los miedos más extendidos en el entorno laboral.

Desde pequeños nos amenazaban con el fuego eterno o con el hombre del saco si hacíamos las cosas según alguien calificaba como “mal“, por ello fallar es un miedo que nos ha introducido la educación de forma muy profunda.

Si uno ve a un niño aprendiendo a andar, se da cuenta de que el dominar cualquier habilidad pasa por: intentarlo, caerse, levantarse, afinar la técnica y volver a intentarlo.


«Nadie puede pasar de gatear a correr una maratón sin fracasos y nuevos intentos».

 


En las empresas, convendría tener en cuenta que caerse es inherente al aprendizaje y que es importante que las personas empiecen aprendiendo en áreas en las que les resulta más fácil y luego ir paulatinamente ampliando el conocimiento.

Una cultura que culpabiliza los errores o que produce inseguridad laboral, un jefe poco previsible, tecnologías para las que uno está poco preparado, entre muchas otras, son las mejores fábricas de miedo

CV: Por su experiencia en el contacto con otras mujeres, a través de Womenalia, ¿considera que el miedo al fracaso echa para atrás a muchas mujeres a la hora de emprender?

NGdP: La brecha de género entre emprendedores y emprendedoras disminuye cada vez más, según el Informe Mundial GEM 2018/19 (Global Entrepreneurship Monitor). En España, por cada diez hombres que emprenden hay nueve mujeres que inician un negocio, superando la media de Europa, que es de seis mujeres por cada diez hombres.

Un dato interesante es que los negocios emprendidos por mujeres tienen una mayor tasa de supervivencia. Yo creo que las mujeres cada vez se atreven más, aunque siguen teniendo dificultades a la hora de lograr financiación.

CV: ¿Existe una manera diferente de entender y gestionar el miedo por los hombres y por las mujeres, en el seno de una empresa?

NGdP: Según el GEM  las mujeres tienen mayor miedo al fracaso y, según mi experiencia entrenando a cientos de mujeres a hablar en público, eso tiene que ver con un alto grado de perfeccionismo y a un cierto autosabotaje mental.

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