Resonancia, o cómo hacer memorable una presentación

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RESONANCIA (RESONATE). Nancy Duarte, Gestión 2000, 2012.

La presentación es la herramienta más eficiente para transformar al público. Nancy Duarte

De la importancia que una presentación tiene en el mundo de los negocios, da prueba una encuesta realizada entre ejecutivos. El 86 % de los encuestados por Nancy Duarte reconoce que comunicar con claridad tiene un impacto directo en su profesión y en su sueldo. Sin embargo, solo la cuarta parte de los entrevistados reconoce dedicar s de dos horas a la preparación de su ponencia.

Trasladar una idea desde su gestación hasta su adopción es difícil. La batalla que puede ganarse a través de una presentación impecable.  Sin embargo, hay muchas presentaciones aburridas. La mayoría son un fracaso de comunicación, y el resto, simplemente, carecen de interés.

Resonancia es una oportunidad de aprendizaje para todos aquellos que se toman en serio una presentación. Este es el segundo libro de la investigadora, tras la publicación de Slide:ology.

Aún habiendo sido concebido y editado después de Slide:ology (2011), en el que se exponían los principios de la exposición visual de una idea, Resonancia no es una secuela de aquel. La razón no es otra que la reflexión de Duarte: una transparencia puede ser bellísima, pero su contenido puede ser absurdo.

Por qué resonar

Resonar es vibrar en la misma frecuencia. Usando técnicas del relato y el cine, Duarte ofrece en este libro de original y cuidado diseño, los planteamientos clave para conectar con el público. Este planteamiento supone un cambio de paradigma para encarar una presentación.

El héroe es el público y el presentador es tan sólo un mentor. Nancy Duarte

Los primeros segundos ante el público son vitales. No es necesario nada espectacular. Basta con que la aparición del ponente revele su carácter, las motivaciones, su vulnerabilidad y sus capacidades.

Enfocar la presentación a la audiencia supone conocer al público asistente. Conocer cuáles son sus intereses y preocupaciones y relacionarlos con la idea a exponer. Es claro que no se puede comunicar exclusivamente desde la zona emocional. Entre el público puede haber personas muy analíticas. Hay que encontrar el equilibrio entre lo lógico y lo emocional:

Este es un riesgo que hay que correr. Sin olvidar la cabeza, hay que bajar hacia el corazón, las entrañas y la entrepierna. Nancy Duarte


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La gran idea

La gran idea es el mensaje clave que se quiere comunicar, aquello que hará que el público cambie su rumbo. Esta gran idea consta, según Nancy Duarte, de tres componentes:

  1. El particular punto de vista del ponente
  2. Ofrecer un motivo convincente
  3. Ha de ser una frase entera. El valor de esta idea no viene dado por su valor en sí, sino por lo bien que se sepa comunicar. Nada mejor que la brevedad para expresarla y la simplicidad para llevarla a la pantalla: una idea por transparencia, transformando las palabras en imágenes.

El abuso de las transparencias disminuye la capacidad de conexión humana, así como la lectura de lo escrito en la pantalla. La manera en que se lleve a la pantalla esa gran idea, la manera en que se estructure la información, marca la diferencia entre presentar algo que nunca se olvide o sea una presentación más.

Una tarta de más fácil digestión

El público no necesita sintonizar con el ponente. Es el ponente quien tiene que sintonizar su mensaje con ellos. Una presentación bien hecha requiere entender las emociones del auditorio y crear un mensaje que resuene. El público entonces se conmoverá al recibir el mensaje que sintonice con sus necesidades y deseos. Esta resonancia provoca cambio.

Las grandes presentaciones se alejan de los informes y se acercan a las historias. Nancy Duarte

Después de estudiar obras clásicas griegas y el teatro de Shakespeare, el dramaturgo alemán Gustav Freytag, mostró la forma geométrica de una narración teatral: una pirámide. Ciento cincuenta años después, la curiosidad y el estudio de las estructuras de los relatos, la redacción de guiones, literatura, mitología, y filosofía, llevan a Nancy Duarte, considerada una gurú del diseño de presentaciones, a recomponer aquel clásico esquema.

El resultado es el libro Resonancia, “a la vez una explicación, un manual de instrucciones y una justificación empresarial de los mensajes basados en la narrativa”. Las historias refuerzan las presentaciones añadiéndoles significado, creando trascendencia y estimulando los sentidos.

El clásico esquema planteamiento, nudo y desenlace es convertido por Duarte en:

  • Inicio (cuándo, quién/qué y dónde)
  • Desarrollo (contexto, conflicto, resolución / propuesta y complicación)
  • Final (solución real y mensaje moral o esencial: el PMI, Punto Más Importante). El final de una narrativa bien hecha es lo primero que el público recuerda.

Cambio de canon en una presentación

Un libro que propugna que el ponente apele a las emociones de su audiencia, no podía ser ajeno a remover las emociones del lector. Además de relatarnos vivencias y conmovedoras anécdotas personales, Nancy Duarte– inspirada presentadora y hábil comunicadora-, confiesa haberse emocionado la mañana de un sábado en la que descubrió que las presentaciones de grandes comunicadores se ajustaban a un determinado patrón: el sparkline.

 

El sparkline es un contorno zigzagueante, que puede asemejarse al alzado de un puente. La bóveda que culmina cada ojo, se transforma en una línea recta de mayor o menor longitud. Esto significa que en una presentación existen varias acciones crecientes, varios puntos de apogeo y varias acciones decrecientes. Cada acción creciente o decreciente es denominada brecha. Momentos de tensión dramática que llevan al espectador desde lo que es  a lo que podría ser. Lo que saca al público de su complacencia.

El presentador ha de conducir a su público en este viaje. Llevar al oyente desde cómo son las cosas a mo deberían ser las cosas.

Este sparkline enunciado por Duarte, supone una variación del esquema enunciado por Gustav Freytag hace 150 años.

Narrativa frente a información

La tecnología facilita maneras cada vez más sofisticadas de comunicarnos, lo que está provocando un exceso de información. Desde el comienzo de los siglos, las historias tienen siempre algo de sagrado. Solo la narrativa transforma la información en significado. Si una organización quiere controlar su propio destino, los directivos de cualquier nivel han de ser capaces de crear resonancias.

Sólo hay una manera de comunicarse realmente humana: una persona frente a otra, o frente a muchas. Nancy Duarte

¿Qué ganarías o perderías si miraras con otros ojos tu próxima presentación?

 

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SI QUIERES AMPLIAR:

El arte de cautivar, Guy Kawasaki, Gestion 2000, 2011

Tengo más de 25 años de experiencia en comunicación.
Desde hace 5 años he convertido mi pasión en mi trabajo: el Storytelling. Ayudo a empresarios, emprendedores y profesionales a definir su Identidad descubriendo su historia. Soy Coach de Marca Personal.

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