El líder interior, el liderazgo del siglo XXI

Santiago Álvarez de Mon ha recibido el premio a la Trayectoria Divulgativa Ejemplar 2014, que concede anualmente Know Square, plataforma en la que participan casi seis mil directivos intercambiando conocimiento.

Conocerlo personalmente, me ha llevado a profundizar en su obra y en su pensamiento. Me he nutrido para ello de sus libros, sus entrevistas en la Red, sus artículos en el diario Expansión y sus libros.

“Solo escribo cuando necesito decir algo. Cuando algo me corroe por dentro. Escribir es dialogar contigo mismo”

EL PERFIL DEL LÍDER

El ideario de Santiago Álvarez de Mon  se resume en una sola palabra: liderazgo.  El perfil del líder ha ido cambiando con el tiempo. Las cualidades que hoy damos a quienes consideramos líderes no son las mismas que hace unos años.  Santiago Álvarez de Mon es un pensador de referencia en cuestiones de liderazgo. 

“Frente al líder salvador, prefiero la aventura personal alejada del dogmatismo, de la tibieza o la indiferencia: el líder interior”

Esta idea de liderazgo vertebra su semanal columna en Expansión, sus clases para aspirantes a directivos, las conferencias que imparte por medio mundo, y la decena de libros de los que Álvarez de Mon es autor.

Define este pensador el concepto de liderazgo de una manera sistémica y lo construye sobre una doble paradoja.

  1. Su liderazgo es sistémico porque parte del individuo (nuestro primer sistema). Pasa por otros sistemas de los que formamos parte: la familia y las organizaciones.  Y, más allá de éstas, la cooperación más trascendente.
  2. La doble paradoja nace de la definición de liderazgo formulada por uno de los más reputados e influyentes pensadores españoles en el área del management, pero que considera al líder de manera diferente a como lo entiende la mayoría. La paradoja es un ámbito en el que a Álvarez de Mon le gusta moverse.

EL LIDERAZGO SISTÉMICO. EL INDIVIDUO

El hombre, el individuo, en el centro de todo. El primer sistema. Cualquier hombre juega dos partidos, el interior y el exterior. El partido importante es el que se juega dentro, con la fortaleza mental y la conversación interior con uno mismo:

El mejor golpe de Rafa Nadal es su cabeza y la gestión de sus errores

Cuando aprendemos a perder, es cuando descubrimos nuestra verdadera identidad. El liderazgo es también el de un médico, el de un maestro, el de un ama de casa. El liderazgo está también en esa personas que no salen en los periódicos. La importancia de perder en el aprendizaje humano, pero perder no es fracasar.

Esta es la tesis que este coach y asesor mantiene en Aprendiendo a perder. Las dos caras de la vida (Plataforma Editorial, 2012). Y la mejor manera de manejar el error es el humor, así se evita caer en la desesperanza, el que evita que te deprimas.

“El humor es la tribuna desde la que puedes gobernar tu vida”

LIDERAZGO SISTÉMICO. LA FAMILIA

La familia es el segundo sistema al que pertenecemos. Una hija suya le manifestó un día su inquietud después de una entrevista de trabajo. Su padre, en el ejercicio de su oficio, la tranquilizó diciéndole: 

“Tu éxito no pueden definirlo otros.Si lo definimos nosotros, ganamos siempre”

Cuando a Santiago Álvarez de Mon le solicitó un periodista que se definiera, dijo:

” Soy el marido de Cristina y padre de 5 hijos. La familia es el proyecto más importante de mi vida. Ser padre es el oficio más increíble.”

Y desde este proyecto proclama que la vocación última del líder es desaparecer.

Yo soy ahora el líder de mi hijo Gonzalo pero no me gustaría serlo dentro de 20 años.. El oficio modesto  de ser líder es temporal”.

LIDERAZGO SISTÉMICO. LAS ORGANIZACIONES

La pertenencia a una organización es otro estadio de nuestro sistema vital. Para Santiago Álvarez de Mon, dirigir es– nuevamente –una paradoja:

“El mundo va por unos niveles de competencia externa que requieren de la cooperación interna. Hay que trabajar en equipo, y es difícil trabajar en equipo cuando estás acostumbrado y centrado en el winner y el looser”.

Le cuesta creer que se puede ser feliz sin ser humilde. Considera la humildad como un valor fundamental para manejar bien el error y el éxito. Una persona humilde no se compara con nadie, sino que quiere aprender de alguien.

“Estas personas cuando se han equivocado alzan el vuelo y siguen caminando. El liderazgo tiene que ver con gente que se rodea de gente competente, influye en sus colaboradores pero también sabe estar en soledad”

El liderazgo que propone Álvarez de Mon parte del “yo” interior, pero trasciende más allá. Está inserto en el sentimiento de cooperación. Es por eso solidario y social.

“Cada uno en su parcela de responsabilidad tiene que guiar su equipo humano: esto es un fenómeno colectivo en cuanto que solidario y grupal. Tu ego sufre, pero la sociedad gana y tu “yo’ más profundo también, porque en ese anonimato, curiosamente, se crece”.

Rechaza los egos narcisistas. Su libro No soy Superman (Prentice- Hall, 2007) es un alegato contra el prototipo de directivo superman que vende humo. Por el contrario, en El Mito del líder (Pearson Educación, 2001),  explicita  que los líderes han de asentar sus actuaciones en valores y satisfacer  las aspiraciones de las personas de tener una vida más plena.

LA EDUCACIÓN HA DE SER EL CENTRO

La educación es la única salida. La educación con mayúsculas. A sus alumnos les recomienda que escuchen todas las voces pero, sobre todo, que

Se aseguren de escuchar su voz interior

Si los asistentes a una de estas charlas son emprendedores, les recomienda:

Escuchad vuestras tripas. Si falla el motor interior no hay nada que hacer.”

Si los que le escuchan son líderes, les encomienda una única misión:

Ser vivero de nuevos líderes”

La mejor manera de aprender es enseñar. La humildad del maestro, que exige al alumno y le ofrece cercanía. La formación y la educación, acompañadas de la dimensión moral y valores, el carácter junto con el talento, y la experiencia de vida, conforman al líder del siglo XXI. Álvarez de Mon lo describe en Desde la adversidad. Liderazgo, cuestión de carácter (Pearson Educación, 2003). Recuerdo haber leído este libro, el primero que leí de Santiago Álvarez de Mon, hace ya unos  años. No creo que aquel encuentro fuera casual, pues andaba yo tratando de digerir una adversidad laboral que me había sorprendido, como solo lo hacen los ladrones en la madrugada: a traición y aprovechando la oscuridad. Ese libro me iluminó.

LAS PERSONAS

La gente a la que más admira Santiago Álvarez de Mon es la que habla de personas y las que más le aburren son las que hablan de sistemas. El equipo es para “gente extraordinaria y generosa, que está al servicio de los demás”. Sí, lo has leído bien. Lo normal es pensar exactamente lo contrario.

“La dirección de personas no es solo ciencia. El éxito está en articular una mente que piense y sienta, donde pensamientos y emociones, razón, lógica, sentimientos y pasión caminen juntos.”

Corazón y razón, en ese orden, es lo que debería protagonizar el oficio de dirigir y la aventura de vivir, como argumenta en La lógica del corazón (Deusto, S.A. Ediciones, 2005).

El discurso de Santiago Álvarez de Mon se agiganta en estos particulares momentos de incertidumbre que atravesamos:

“Nos aferramos a la seguridad. El problema es que el hombre no sabe nadar en la ambigüedad y en la incertidumbre, su hábitat natural.”

Las palabras favoritas de Santiago Álvarez de Mon son perdón y gracias”.

 

Tengo más de 25 años de experiencia en comunicación.
Desde hace 5 años he convertido mi pasión en mi trabajo: el Storytelling. Ayudo a empresarios, emprendedores y profesionales a definir su Identidad descubriendo su historia. Soy Coach de Marca Personal.

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