La sorprendente verdad del provocativo Daniel Pink

Si el ingenioso escritor británico G.K. Chesterton escribiera hoy Herejes  (1905), en él incluiría al pensador norteamericano Daniel H. Pink. Lo haría porque los libros de Pink son desafiantes y sus ideas provocadoras.

Hereje: persona que disiente o se aparta de la línea oficial de opinión seguida por una institución, una organización, una academia, etc. Diccionario Real Academia Española

Esta definición le viene al pelo a Daniel Pink, un “hereje” en toda regla.

LOS DESAFÍOS

Al poco tiempo de abandonar la Casa Blanca, donde trabajó como redactor jefe de los discursos de Al Gore -entre 1995 y 1997-, comenzó el desafío de Pink. “En la Casa Blanca realicé mi último auténtico trabajo”, bromea desde su página web. Desde entonces “he trabajado como agente libre, para mí mismo”.

Este planteamiento le lleva a publicar Una nación de agentes libres: el futuro de trabajar para uno mismo (2001). Y nosotros, aquí en España, discutiendo que si las desgravaciones, que si las subvenciones (esa arma de doble filo), en lugar de ir a la raíz, que no es otra que el mundo avanza en esa dirección. Las facilidades que tienen los norteamericanos para trabajar de esta manera están en las antípodas de las existentes en España. Muy cierto. Por eso, ellos avanzan y nosotros nos arrastramos.

La provocación de este pensador – de quien me manifiesto fiel seguidor– continuó, publicando en formato de comic manga, la historia de un joven y atribulado oficinista, Las aventuras de Johnny Bunko (Empresa Activa, 2008). Un texto entre la literatura empresarial y el crecimiento personal, donde Pink muestra su capacidad como contador de historias. Todos sus textos contienen historias ricas y emocionantes, que hacen que sus planteamientos resulten más creíbles, más humanos.

La palabra humano, precisamente, figura en el título del último libro de Pink publicado en España, Vender es humano, donde mezcla encuestas realizadas por él mismo, estudios de diversos campos de las ciencias sociales e interesantes historias de vendedores.

El subtítulo de Vender es humano (Gestión 2000, 2013) es  “La sorprendente verdad sobre cómo convencer a los demás”, nos remite al que quizá sea el título más emblemático y provocador de este pensador americano: La sorprendente verdad sobre qué nos motiva (Gestión 2000, 2013). 

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LA MOTIVACIÓN INTRÍNSECA

Dan Pink comienza su charla en TED sobre motivación, una de las más vistas en la historia de ésta red de conocimiento, confesándose: “Hace 20 años hice algo que lamento, algo de lo que no estoy particularmente orgulloso me matriculé en la Escuela de Derecho. No me fue muy bien. Ni un día he ejercido el derecho”. Y como si un abogado americano de los que hemos vistos en miles de películas, realiza su alegato: Hay una discrepancia entre lo que lo que la ciencia sabe y las empresas practican.

Los planteamientos sobre talento y remuneraciones se basan en ideas anticuadas. Este es el argumento de su libro millonario en ventas: La sorprendente verdad sobre qué nos motiva. Basándose en los experimentos que el psicólogo del comportamiento Harry Harlow realizó en los años 50, Pink desactiva el discurso convencional acerca de la motivación humana. Es un enfoque basado en la motivación intrínseca: las cosas se hacen porque nos gustan basado en hacer, porque forman parte de algo importante.

Si queremos salir de este colapso económico, la solución no es hacer más las cosas de manera errónea. Ya no vale la política del palo y la zanahoria. Daniel H. Pink

Tres son las claves de esta motivación interna:

  • La autonomía entendida como la capacidad para dirigirse uno mismo
  • La maestría referida al dominio de la disciplina hacia la que se muestra vocación
  • El propósito; o sea, la misión, visión y valores, y el sentido de trascendencia.

FRACASAR A LO GRANDE

No es tan utópico como pudiera pensarse. “Tengo pruebas”, afirma. Y cuenta la experiencia del fracaso de la Enciclopedia Encarta, promovida por Windows. Para llevarla a cabo, se contrataron a los mejores, con un presupuesto millonario. En diez años, el proyecto se vino abajo ante el imparable ascenso de la Wikipedia, confeccionada enteramente por voluntarios.

«Herejía ya no solo significa estar equivocado: prácticamente ha pasado a significar tener la mente despejada y ser valiente», decía Chesterton en el referido ensayo. Y añade, acerca la importancia de la ortodoxia, en el capítulo capitulo final de Herejes (publicado en 1905, el mismo año en que Einstein formula su Teoría de la Relatividad): «si existe eso que se llama crecimiento mental, ha de implicar el desarrollo de unas convicciones cada vez más definidas, de cada vez más dogmas.»

A lo que Daniel H. Pink contestaría recordando una de las seis lecciones que para tener éxito necesita aprender el atribulado Johnny Bunko:

Comete errores excelentes, errores espectaculares

Pink coincide aquí con Miguel Albero, autor de Instrucciones para fracasar mejor. Si fracasas, hazlo a lo grande.

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La confianza, o descúbrete

confianza

¿Tienes fe en ti ?

¿Te permites poder cometer errores?

¿Cómo te sientes si los cometes?

¿Te sientes líder?

¿Eres líder de ti mismo?

¿Eres creativa?

La confianza, un valor ético

El juicio que tenemos de nosotros mismo es el peor enemigo de la confianza. La confianza está en la base de cualquier relación entre personas, comenzando por la relación más importante: con uno mismo. Sin confianza no pueden hacerse negocios. Los clientes necesitan confianza. Y será la confianza la que nos saque de las crisis, de cualquier crisis, bien sean personales o profesionales, bien esta en la que estamos inmersos como país.

La confianza es un valor ético imprescindible.

Para ser capaces de generar confianza, hemos de confiar primero en nosotros mismos y en nuestras posibilidades. Segundo, hay que pensar en que el otro es igualmente digo de confianza. Y tercero, tener la certeza de que nosotros mismos podemos ser generadores de confianza hacia el otro.

¿Eres capaz de crear entornos de confianza a tu alrededor?

En una organización hay que crear entornos de confianza, alimentarla día a día. En un escenario de confianza se aprenden cosas que no saben que se han aprendido.

Cuanta más confianza construyes, más valor das a los que te rodean.

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El líder interior, el liderazgo del siglo XXI

Santiago Álvarez de Mon ha recibido el premio a la Trayectoria Divulgativa Ejemplar 2014,que concede anualmente Know Square, plataforma en la que participan casi seis mil directivos intercambiando conocimiento.

Conocerlo personalmente, me ha llevado a profundizar en su obra y en su pensamiento. Me he nutrido para ello de sus entrevistas en la Red, sus artículos en el diario Expansión y sus libros.

Solo escribo cuando necesito decir algo. Cuando algo me corroe por dentro. Escribir es dialogar contigo mismo.Santiago Álvarez de Mon

El perfil del líder

Santiago Álvarez de Mon es un pensador (  ) de referencia en cuestiones de liderazgo. Su ideario se resume en una sola palabra,  liderazgo.  El perfil del líder ha ido cambiando con el tiempo. Las cualidades que hoy damos a quienes consideramos líderes no son las mismas que hace unos años. 

Frente al líder salvador, prefiero la aventura personal alejada del dogmatismo, de la tibieza o la indiferencia: el líder interior.— Santiago Álvarez de Mon

Esta idea de liderazgo vertebra su semanal columna en el diario Expansión, sus clases para aspirantes a directivos, las conferencias que imparte por medio mundo, y la decena de libros de los que Álvarez de Mon es autor.

Define este pensador el concepto de liderazgo de una manera sistémica y lo construye sobre una doble paradoja.

  1. Su liderazgo es sistémico porque parte del individuo (nuestro primer sistema). Pasa por otros sistemas de los que formamos parte: la familia y las organizaciones.  Y, más allá de éstas, la cooperación más trascendente.
  2. La doble paradoja nace de la definición de liderazgo formulada por uno de los más reputados e influyentes pensadores españoles en el área del management, pero que considera al líder de manera diferente a como lo entiende la mayoría. La paradoja es un ámbito en el que a Álvarez de Mon le gusta moverse.
1. Liderazgo sistémico. El individuo

 

El hombre, el individuo, en el centro de todo. El primer sistema. Cualquier hombre juega dos partidos, el interior y el exterior. El partido importante es el que se juega dentro, con la fortaleza mental y la conversación interior con uno mismo:

El mejor golpe de Rafa Nadal es su cabeza y la gestión de sus errores.— Santiago Álvarez de Mon

Cuando aprendemos a perder es cuando descubrimos nuestra verdadera identidad. El liderazgo es también el de un médico, el de un maestro, el de un ama de casa. El liderazgo está también en esa personas que no salen en los periódicos. La importancia de perder en el aprendizaje humano, pero perder no es fracasar.

Esta es la tesis que este coach y asesor empresarial  mantiene en Aprendiendo a perder. Las dos caras de la vida (Plataforma Editorial, 2012). Y la mejor manera de manejar el error es el humor, así se evita caer en la desesperanza, el que evita que te deprimas.

El humor es la tribuna desde la que puedes gobernar tu vida.— Santiago Álvarez de Mon

Cada uno en su parcela de responsabilidad tiene que guiar su equipo humano: esto es un fenómeno colectivo en cuanto que solidario y grupal. Tu ego sufre, pero la sociedad gana y tu “yo’ más profundo también, porque en ese anonimato, curiosamente, se crece. — Santiago Álvarez de Mon
2. Liderazgo sistémico. La familia

 

La familia es el segundo sistema al que pertenecemos. Una hija suya le manifestó un día su inquietud después de una entrevista de trabajo. Su padre, en el ejercicio de su oficio, la tranquilizó diciéndole: 

Tu éxito no pueden definirlo otros.Si lo definimos nosotros, ganamos siempre. —Santiago Álvarez de Mon

Cuando a Santiago Álvarez de Mon le solicitó un periodista que se definiera, dijo: «Soy el marido de Cristina y padre de 5 hijos. La familia es el proyecto más importante de mi vida. Ser padre es el oficio más increíble». Y desde este proyecto proclama que la vocación última del líder es desaparecer.

Yo soy ahora el líder de mi hijo Gonzalo pero no me gustaría serlo dentro de 20 años.. El oficio modesto  de ser líder es temporal.— Santiago Álvarez de Mon

3. Liderazgo sistémico. Las organizaciones

 

La pertenencia a una organización es otro estadio de nuestro sistema vital. Para Santiago Álvarez de Mon, dirigir es, nuevamente, una paradoja:

El mundo va por unos niveles de competencia externa que requieren de la cooperación interna. Hay que trabajar en equipo, y es difícil trabajar en equipo cuando estás acostumbrado y centrado en el winner y el looser. — Santiago Álvarez de Mon

Le cuesta creer que se puede ser feliz sin ser humilde. Considera la humildad como un valor fundamental para manejar bien el error y el éxito. Una persona humilde no se compara con nadie, sino que quiere aprender de alguien.

Estas personas cuando se han equivocado alzan el vuelo y siguen caminando. El liderazgo tiene que ver con gente que se rodea de gente competente, influye en sus colaboradores pero también sabe estar en soledad.— Santiago Álvarez de Mon

El liderazgo que propone Álvarez de Mon parte del “yo” interior, pero trasciende más allá. Está inserto en el sentimiento de cooperación. Es por eso solidario y social.

Rechaza los egos narcisistas. Su libro No soy Superman ( Prentice-Hall, 2007)  es un alegato contra el prototipo de directivo superman que vende humo. Por el contrario, en otros de sus textos , El Mito del líder (Pearson Educación, 2001),  explicita  que los líderes han de asentar sus actuaciones en valores y satisfacer  las aspiraciones de las personas de tener una vida más plena.

La dirección de personas no es solo ciencia. El éxito está en articular una mente que piense y sienta, donde pensamientos y emociones, razón, lógica, sentimientos y pasión caminen juntos.— Santiago Álvarez de Mon

La educación ha de ser el centro

La educación es la única salida. Escrita con mayúsculas. A sus alumnos les recomienda que escuchen todas las voces pero, sobre todo, que «se aseguren de escuchar su voz interior».

Si los asistentes a una de estas charlas son emprendedores, les recomienda: «Escuchad vuestras tripas. Cuando falla el motor interior no hay nada que hacer». Si los que le escuchan son líderes, les encomienda una única misión: «Ser vivero de nuevos líderes».

La mejor manera de aprender es enseñar. La humildad del maestro, que exige al alumno y le ofrece cercanía. La formación y la educación, acompañadas de la dimensión moral y valores, el carácter junto con el talento, y la experiencia de vida, conforman al líder del siglo XXI. Álvarez de Mon lo describe en Desde la adversidad. Liderazgo, cuestión de carácter (Pearson Educación, 2003). Recuerdo haber leído este libro, el primero que leí de Santiago Álvarez de Mon, hace ya unos  años. No creo que aquel encuentro fuera casual, pues andaba yo tratando de digerir una adversidad laboral que me había sorprendido. Lo hizo como solo lo hacen los ladrones en la madrugada: a traición y aprovechando la oscuridad. Ese libro me iluminó.

Las personas

La gente a la que más admira Santiago Álvarez de Mon es la que habla de personas y las que más le aburren son las que hablan de sistemas. El equipo es para «gente extraordinaria y generosa, que está al servicio de los demás»Sí, lo has leído bien. Lo normal es pensar exactamente lo contrario.

Corazón y razón, en ese orden, es lo que debería protagonizar el oficio de dirigir y la aventura de vivir, como argumenta en el libro La lógica del corazón (Deusto, 2005).  El discurso de Santiago Álvarez de Mon se agiganta en estos particulares momentos de incertidumbre que atravesamos:

Nos aferramos a la seguridad. El problema es que el hombre no sabe nadar en la ambigüedad y en la incertidumbre, su hábitat natural.— Santiago Álvarez de Mon

Las palabras favoritas de Santiago Álvarez de Mon son «perdón y gracias».

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