El emprendedor camuflado, una figura emergente

Un emprendedor camuflado es un profesional por cuenta ajena, que no sabe que es emprendedor, pero que con el tiempo dará el salto, porque necesitará hacerlo.

No vas a encontrar el término “emprendedor camuflado” en ningún libro ni en ningún manual. Te explico a continuación el porqué he creído oportuno crear este concepto.

Creadores de riqueza

En la mayoría de los países del mundo, el interés por el emprendimiento cae en épocas de crisis. En España es exactamente al revés. Cuando en nuestro país había pleno empleo, el número de emprendedores descendió. A partir de 2009, en plena crisis, han surgido muchos nuevos emprendedores.

Mientras que hay quienes sostienen que un emprendedor nace, otros defienden que se construye. En lo que parece existir algo parecido a la unanimidad es en que, los emprendedores, son personas que tienen características internas comunes.

Pero no basta. Es igualmente importante para el emprendimiento que se produzca en un determinado contexto, es decir, en función de factores externos que no dependen exclusivamente del emprendedor. Ni nuestras actitudes ni nuestros comportamientos son iguales dependiendo del marco en que se produzca un hecho.

Hay estudios que estiman que el emprendimiento está ligado al momento oportuno, a la geografía y la cultura, y algunas veces, a la suerte. Particularmente esclarecedor me parece el libro Creadores de riqueza. Emprendedores que cambiaron nuestras vidas (Unión Editorial, 2012), un muy documentado análisis, realizado por el profesor argentino de Historia Económica, Alejandro Gómez.

No existe el mejor momento para emprender. Si se esperan las condiciones ideales, ese día nunca llegará. Alejandro Gómez

Esta discrepancia sobre el momento, me ha levado a definir un tipo de emprendedor emergente: el emprendedor camuflado.

El emprendedor camuflado

El concepto emprendedor camuflado nada tiene que ver con el que se conoce como intraemprendedor. Este es un trabajador por cuenta ajena que es creativo e innovador, pero que actúa en el seno de la organización, y a su servicio. Empresa y trabajador están de acuerdo.

Al contrario que el intraemprendedor, el emprendedor camuflado es  un trabajador hacia el que la empresa no  muestra interés por su desarrollo profesional interno.

En consecuencia, un emprendedor camuflado a un trabajador que atraviesa, en mi opinión, las siguientes cinco fases:

  1. Es un profesional que vive mimetizado, camuflado en el ecosistema de un trabajo por cuenta ajena. Un trabajo que, además, no le satisface plenamente.
  2. No sabe aún que es un emprendedor, pero siente un runrún interior. Eso lo desestabiliza. No sabe qué le ocurre. Siempre ha trabajado por cuenta ajena.
  3. Un día – y sólo él sabe por qué– decide atender esa llamada que le llega desde el fondo de sus tripas. Abandona entonces su escondite y comienza a caminar con paso firme en pos de su sueño.
  4. Este emprendedor construye entonces  su Marca Personal, desde el quien soy a quien quiero ser, antesala del qué quiero hacer. Tal vez, arrastre con él a otro ( o a otros),  porque le da miedo caminar en solitario.
  5. Define su visión, construye su misión y se apoya en sus valores. En muchas ocasiones, es la falta de alineación de estos valores con los de su empresa, lo que le genera ese runrún interior y le facilita su abandono de la empresa. Esta experiencia como empleado es una ventaja fundamental para el emprendedor camuflado. Las capacidades técnicas y formativas que ha adquirido en la organización las va a utilizar en su propio beneficio. Es decir, se va a transformar hacia un profesional mejor.

Un contexto favorable

El tejido sociolaboral y cultural en el que se está desenvolviendo hoy el emprendedor camuflado, cobran un interés primordial a la hora de favorecer su salida a la luz.

  1. Existe un ambiente propicio a reinventarse y al desarrollo de las competencias propias. Este clima hace que conceptos como “disfrute” y “pasión” cobren un nuevo significado, y desaparezcan las barreras mentales para ligarlas al “trabajo”.
  2. En el momento que vivimos se dan una serie de condiciones que favorecen que un emprendedor camuflado deje de serlo. Alguna es recurrente, como una crisis económica, una fuente de oportunidades para este emprendedor. Otras son exclusivas de este momento histórico: el vertiginoso crecimiento de la Red, que obliga a un permanente aprendizaje.

Internet, las redes sociales y las constantes innovaciones tecnológicas han propiciado el nacimiento de nuevos nichos de mercado. Igualmente, la Red ha permitido un mayor conocimiento de las necesidades de un nuevo tipo de cliente y el nacimiento de nuevas profesiones, impensables algunas de ellas hace solo unos años. Aquí tienes un completísimo estudio sobre las 25 profesiones clave del siglo XXI, que puede servirte de inspiración, publicado por Inesdi y Deusto Business School) para satisfacer esas necesidades. Todos estos elementos configura una nueva manera de entender un valor que camina hacia su consolidación: la contribución.

 

 

Tengo más de 25 años de experiencia en comunicación.
Desde hace 5 años he convertido mi pasión en mi trabajo: el Storytelling. Ayudo a empresarios, emprendedores y profesionales a definir su Identidad descubriendo su historia. Soy Coach de Marca Personal.

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