La era del enfrentamiento/ Christian Salmon

Asistimos a una ruptura posnarrativa. Nos hemos instalado en la era del enfrentamiento. Es la muerte del storytelling. Así es como lo  proclama Christian Salmon ya desde el mismo ( e inequívoco) título de su nuevo ensayo: La era del enfrentamiento. Del storytelling a la ausencia de relato.  

el lobo intenta robar la cartera a caperucita, la era del enfrentamiento

La vida ya no se ordena en secuencias narrativas. En lugar de la coherencia de la narración, dice el ensayista francés, nos encontramos en una sucesión de choques, carentes de desarrollo narrativo.

La retórica ha dejado de servir, porque se ha «abusado» de ella, lo que ha supuesto que los políticos pierdan credibilidad— dice Christian Salmon. Los «contadores de historias» como Barack Obama han sido sustituidos por personas como Donald Trump («ha empezado una nueva era política. Y Donald Trump es por el momento su profeta.») que carecen de discurso político.

LA ERA DEL ENFRENTAMIENTO: Del storytelling a la ausencia de relato, Christian Salmon, Península, 2019. 285 páginas.

 

Todo apunta a que este nuevo ensayo del analista francés Christian Salmon es el cierre de una trilogía que comenzó con la publicación de Storytelling: La máquina de fabricar historias y formatear las mentes (Península, 2008), en el que exploraba los nuevos usos «instrumentales» del relato en marketing, y sobretodo, en política. El libro fue una convulsión entre la clase política y económica francesa, y luego en toda Europa.

Salmon concibió aquel libro, «como una máquina de guerra contra el storytelling político.» Y, a renglón seguido,  se lamentaba de que el texto se hubiera  convertido en «una especie de manual para uso de los comunicadores y demás expertos en marketing.» 

Estas afirmaciones aparecían en el segundo libro de la mencionada (y supuesta) trilogía, La estrategia de Sherezade: Apostillas a Storytelling (Península, 2011).  El título aludía a los relatos que una princesa contaba —para salvar su vida— a un rey en Las mil y una noches, como metáfora sobre «la prolongación de la vida política condenada y retrasar la ejecución de la condena a muerte que el rey (es decir, el pueblo) ya ha pronunciado en su contra.» El texto no aportaba nada nuevo.

Del storytelling a la era del enfrentamiento

La guerra de los relatos ( y Salmon la llama así porque «en un mundo en el que reina el storytelling, toda reivindicación ha de adoptar la forma narrativa»), tuvo lugar entre 2008 y 2016, si bien había vivido un compás de espera  y un posterior auge entre 1989 y 2001.

Salmon sitúa en 1989 el fin de los relatos de emancipación después de la disolución del bloque soviético, a la que sigue el esplendor del capitalismo financiero de Ronald Reagan y Margaret Teacher a comienzo de los 80, que condujeron a una sucesión de crisis, que culminaron con las de las subprime en 2008.

Salmón considera que el cenit del storytelling se vivió con Obama, quien «ha sido el narrador animado por su ‘fe en el poder del relato’, el narrador quijotesco que prosigue su camino, un camino que conduce más allá de la política».

Barack Obama es ahora productor de documentales para Netflix, junto a su esposa. Gobernó entre 2008 y 2016.

La era del enfrentamiento surge a partir de 2016. En ese año Trump vence en las presidenciales de Estados Unidos y emergen políticos de ultraderecha en Europa y países como Brasil.

asalto a florete, la era del enfrentamiento

 

Estamos ante un período inédito donde impera el caos narrativo, considera Christian Salmon.

 

Si hubo un momento en que los relatos fueron la manera en que se captaba la atención, ¿qué es entonces lo que permite captar la atención hoy en día?  «La transgresión, el choque», afirma el escritor. El problema ahora no es plantearse si algo es cierto o falso. La cuestión es si eso va a captar o no la atención. Y «eso Trump lo ha entendido muy bien— apostilla Salmon—, que gobierna a golpe de tuit.»

Ya no esperamos una historia, todo va demasiado deprisa.

 

En 2007, año en que se publicó en Francia su primer ensayo, Storytelling, las redes sociales («el espíritu de nuestra época») no estaban todo lo desarrolladas que lo están ahora. Tampoco lo estaban en 2011, cuando apareció el segundo, La estrategia de Sherezade.

Y este es un cambio sustancial, la primera causa de la muerte del relato, en opinión del ensayista francés es el desarrollo de la redes sociales.  «Las redes sociales han alterado las condiciones de la conversación», y nos ha conducido a la confusión del momento, en el que la confrontación parece ser el nuevo camino del discurso mediático.

Así, el storytelling ha llegado al «agotamiento», en un momento en el que las redes sociales demuestran que «las historias se autodestruyen o se destruyen unas a otras en minutos y segundos».

Vivimos en una sociedad hiperconectada e hipermediatizada ya no solo vale la palabra, estima Christian Salmon, sino que para llegar a conquistar el poder la combinación ganadora es enfrentarse, transgredir, ser impredecible e imponer la propia verdad, la que convenga.

En el alboroto de las redes, el hacedor de mitos cede su lugar al hacedor de ruido. El narrador ha quedado desacreditado.

—Christian Salmon

La segunda causa de la muerte del relato que estima Salmon es la crisis económica de 2008, antes apuntada. Una de sus consecuencias fue el «colapso» de los relatos, hasta ese momento empleados como una herramienta de manipulación masiva.

Una mirada sesgada

La era del enfrentamiento no difiere en lo formal en nada de las dos anteriores.

    • Su escritura es de elevada calidad, de una gran altura intelectual. Estamos ante un ensayista extraordinario.
    • Ofrece fuentes bibliográficas muy interesantes.
    • Planteamientos maniqueos. Los «buenos» son siempre los mismos, igual que los «malos».
    • Los títulos de sus libros son absolutamente inequívocos. Marcan su indudable rumbo. En eso no engaña.
    • Su visión militante de lo que acontece.

portada de la era del enfrentamientoEste último aspecto apuntado, su toma de postura política, hace en mi opinión, que sus planteamientos y conclusiones pierdan valor.  No juzgo sus ideas, sino su punto de vista partidista. Los tres ensayos mencionados son visiones segadas. Y los dirigentes políticos analizados son siempre del mismo lado.

¿Acaso los del lado opuesto son «justos y benéficos»?¿Sus conclusiones serían las mismas si se hace un barrido por todo el espectro político? Y si mirara para el lado contrario del que lo hace, ¿qué pasaría?

¿Es posible un mundo sin historias?

Al cabo de lectura de los tres libros mencionados, Christian Salmon, escritor miembro del Centro de Investigaciones sobre las Artes y el Lenguaje (CNRS), acaba resultando reiterativo, incluso pesado. Pero hay que leerlo.

 

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Tengo más de 30 años de experiencia en comunicación. He convertido mi pasión, el Storytelling, en mi trabajo. Ayudo, por eso, a empresarios, emprendedores y profesionales a definir su Identidad, descubriendo su historia. Soy Coach de Storytelling y Marca Personal. Me apasionan la novela negra y el jazz, y soy un infatigable lector.

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