Anatomía de un momento creativo


Donde hay música, no puede haber cosa mala
.

(el Quijote. II parte, capítulo 34)

 

Hace unos días entró en el vagón de metro en el que yo viajaba un joven latino. Cuando las puertas se cerraron comenzó a cantar a ritmo de rap. La canción duraba lo que tardaba en llegar al extremo opuesto del vagón. La letra aludía a la señora de rojo que llevaba un paraguas verde, a la chica rubia que escuchaba música en sus auriculares, al señor de traje que leía el periódico, a mí mismo que tenía mis ojos sobre un libro…

O sea, los protagonistas éramos los viajeros del vagón.  Un viajero, un verso. Cada vagón, una nueva canción. Pequeñas historias cotidianas condensadas es unas pocas palabras. ¿Qué hay detrás de cada uno de esos personajes a los que le canta?

Decenas de canciones que nacían para morir en el instante siguiente, porque todas eran diferentes. ¿A quién no le gusta que le conviertan en protagonista de una canción?

Unos días después, se bajó en la misma estación que yo. No pude evitar preguntarle cómo lo hacía.

— Observo. Y cuando camino, canto todo lo que veo en la calle— me dijo antes de elevarse por la escalera mecánica, saltando los escalones de dos en dos.

Su cuerpo es su mensaje. Disfruta con lo que hace.

Momentos creativos

Lo imagino saliendo de la estación mientras enfoca sus ojos abiertos una ventana, un árbol, una floristería o una pareja de enamorados, e incluyendo a todos ellos en su canción. Seguramente, no camina por la misma acera a diario, porque eso le impediría incorporar nuevos versos en sus melodías, se privaría de una perspectiva diferente.  Permite a su imaginación vagabundear libremente, captando todo aquello que pueda inspirarle. Muchas de esas imágenes quedarán almacenadas en su inconsciente,  para que afloren en el momento menos esperado, o cuando tenga necesidad de ellas.

El inconsciente es intelectualmente más rico que la parte consciente de la mente: tiene más datos a los que puede recurrir.—Daniel Goleman

La manera en que improvisa este joven no es otra cosa que trabajo diario, una hábil explotación de sus habilidades. Es lo que Goleman define en El espíritu creativo (Ediciones B, 2009) como anatomía de un momento creativo. Consta de cuatro pasos:

  1. Observación
  2. Incubación
  3. Iluminación
  4. Traducción en un plan de acción

Nuestro rapero no planifica, fluye.  Pero tiene un plan. Y lo cumple.

Considero que es entonces cuando la improvisación, sin perder su espontaneidad, se ha convertido en un acto creativo planificado.

Muy bien invertido el euro que le di. Un euro por una lección impagable. Un euro invertido en mi futuro.

ADENDA (Noviembre 2016)

En la último campaña publicitaria del BBVA, han utilizado el concepto de «improvisación preparada».

Improvisar una canción que contenga cualquier palabra no es una tarea fácil: hay que prepararse. El humorista David Guapo lo hace en sus actuaciones: en una parte sigue el guión y en la otra improvisa con palabras que el público le dice en directo.  ¿Cómo es posible? Porque lleva preparándose mucho tiempo para ello.

 

Aquí puedes ver el anuncio.

 

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El respeto, o cómo trabajar en equipo

respeto

Respeto procede del latín, respectus, «atención, consideración».

Respetar significa reconocer.  Respetar, en primer lugar, significa que reconozco que existe el otro y que es como es. El respeto comienza por reconocerme a mí mismo. Reconocerse es sentir respeto por mí.

Reconocer significa renunciar a formarme una imagen del otro. Reconocer significa que amo lo real, como soy yo y como es el otro. Amar lo real es alegrarme y beneficiarme de las diferencias que entre ambos existen. No es penetrar el uno en el otro.

Hay que saber sentir, que hay que saber luchar para ganarse el respeto de otros y respetar a esos otros.

—CHAVELA VARGAS

Ese respeto guarda las distancias. No penetra en el otro y tampoco permite que el otro penetre en mí, que me imponga algo o que disponga de mí según su propia imagen. Por eso podemos respetarnos sin pretender nada el uno del otro.

Me alegro de mí mismo tal como soy; me alegro del otro tal como es; y me alegro de las diferencias que existen entre los dos. Es un valor que se aprende desde niños, en casa y en la escuela.

El respeto es convergencia

Si nos necesitamos y pretendemos algo el uno del otro, aún tenemos que reparar en un cuarto aspecto: ¿nos fomentamos mutuamente o bloqueamos el desenvolvimiento de ambos? Si tenemos que reconocer que lo obstaculizamos, entonces el respeto no nos hará converger sino diverger. Por lo que debemos respetar que cada uno pueda y tenga que seguir su propio camino. De este modo, el amor y la alegría mutua más que menguar se profundizan. ¿Por qué? Porque el amor y la alegría son entonces como el respeto: serenos.

Así, de este modo, el respeto nos hace converger. Es fundamental para el trabajo en equipo. Esta manera de trabajar es hoy la manera más habitual de trabajar.

 

¿Quieres trabajar en equipo?

¿Sabes hacerlo?

¿Tienes capacidad para negociar?

¿Consideras que el respeto es básico para la negociación , bien con un cliente bien con el resto de tus compañeros?

¿Qué te impide hacerlo?

¿Cuál será tu primer paso?

 

 

 

Foto superior: Sobre un cómic del dibujante Paco Roca. Foto inferior: De la exposición de trabajos fin de curso alumnos Escuela de BBAA de Ciudad Real

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Avanzando en la confianza

Vivimos en la Era de la Atención, en la que se produce una paradoja, el exceso de información provoca un descenso en la atención.

En este blog aporto lo que considero son mis soluciones. Pero no podrían resultar creíbles mis postulados, si no comenzara por aplicármelos a mi mismo, si no mostrara mi coherencia. Por esta razón, comenzaré por mí mismo.

¿Qué mensaje quiero trasmitir? ¿Cuál es la manera en la que hacer llegar mi mensaje en medio de la barahúnda de mensajes con los que convivimos a diario? Y la pregunta fundamental,  ¿qué quiero fijar en la mente de las personas que se acerquen hasta mí?

Los expertos guías de escalada suizos, diseñan sus rutas en sentido inverso. Es decir, partiendo de la cima, dibujan la subida hasta ella dando pasos atrás desde la cumbre. Para mi la cumbre es definir con una sola palabra mi discurso.

La respuesta es CONFIANZA.

Lo esencial es invisible a los ojos.– Antoine de Saint- ExupéryEl principito,

La confianza es un concepto invisible, un intangible, no se puede tocar, pero existe. O no. Es entonces cuando hay que ganársela. La confianza se asienta en creencias personales, que la soportan como un valor esencial. Una marca ha de asentarse sobre la confianza para quien la ostenta y para quien se acerca a ella para recibir sus servicios. ¿Consumiríamos un producto que no generara en nosotros confianza?

El siguiente paso atrás desde la cumbre es la frase que dé sentido a la palabra confianza.

La frase, a modo de eslogan, es AVANZANDO EN LA CONFIANZA.

El porqué de esta frase está en el japonés, un idioma lleno de símbolos. El concepto de comunicación se compone en japonés de dos kanjis (el alfabeto japonés de símbolos):

El primer kanji, , signfica sabedor, conocedor, camino, ir hacia

El segundo kanji, , signfica honestidad, confianza, pero también forma parte del verbo escribir.

Globalmente, podríamos traducir estos conceptos como «la honestidad del conocedor» y se usa para «comunicación». Pero también hay otras acepciones como la de «avanzar en la confianza».

Por esta razón, el triángulo que forma parte de mi logotipo, se gira hacia la derecha. Se obtiene así el símbolo del «Play»con el que los aparatos electrónicos, nos invitación a la acción.

Así, en japonés, «comunicación», se correspondería con la palabra tsūshin (el símbolo sobre la u significa que es larga, se lee «tsuushin»), que en kanji es así: 通信.

Esto es lo que me contó mi amigo Javier Picazo, desde Tokio, donde ejerció como corresponsal de la Agencia EFE.

 

 

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